Creer en las personas, en su capacidad para crecer, trabajar y superar adversidades, creer en un futuro mejor y en una sociedad más saludable, es creer en la investigación. Hoy contamos el caso de Almudena R. Ramiro y Francisco Sánchez, dos investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) que, gracias a la ayuda de la convocatoria de investigación en salud de ”la Caixa”, han podido dar un paso más en el análisis del sistema inmune. Esta es una de las historias, de compromiso e ilusión, que inspira la nueva campaña de la Fundación que tiene como lema: Nosotros lo llamamos ”la Caixa”.

La máxima de Johan Cruyff según la cual la mejor defensa es un buen ataque dio pie a una forma revolucionaria de jugar al fútbol, pero, en el fondo, estaba cargada de sentido común. Con el futbolista y entrenador holandés no tardamos en ver que defensa y ataque pueden insertarse perfectamente en el mismo movimiento y que deben estar íntimamente ligados para alimentarse y alcanzar el máximo de sus capacidades.

 

 

Almudena R. Ramiro y Francisco Sánchez no podrían estar más lejos de los enormes estadios de fútbol: lo suyo es observar lo inmensamente pequeño, concretamente el comportamiento de las células de nuestro sistema inmune.

Ambos investigadores comparten la misma fascinación por cómo funciona este fabuloso sistema de células, capaz de lanzar una respuesta tan bien orquestada que permite repeler las amenazas antes siquiera de que nos demos cuenta de que hemos sido atacados: “La mayoría de las infecciones son subclínicas, no dan señales de vida simplemente porque nuestro sistema inmune ya se ha encargado de eliminarlas. Solo nos damos cuenta de las que el sistema inmune no ha podido contrarrestar”, asegura Francisco.

Pero, ¿hemos llegado al máximo aprovechamiento de nuestro sistema inmune? Aparentemente, no, y las investigaciones que se llevan a cabo en el CNIC podrían tener consecuencias fundamentales tanto en el diagnóstico como en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.

“Cuando se produce una obstrucción de las arterias, se crea un tapón que impide la circulación de la sangre”, nos aclara Almudena. “Es lo que llamamos una arterioesclerosis y uno de los problemas es que no presenta síntomas.” El planteamiento de Almudena y su equipo es innovador: ¿qué papel pueden desempeñar el sistema inmune y los anticuerpos en la detección de la arterioesclerosis? “Los anticuerpos pueden ayudarnos no solamente a encontrar biomarcadores que nos alerten de que se ha producido una acumulación de placa en las arterias sino que, incluso, nos pueden llevar a encontrar nuevas soluciones terapéuticas. Gracias a la ayuda de ”la Caixa” vamos a averiguar si podemos aprovechar nuestro sistema inmune en el tratamiento de las enfermedades del corazón.”

La investigación de Francisco también pasa por un mayor aprovechamiento de nuestro sistema inmune para hacer frente a las agresiones exteriores. “En mi grupo llevamos años estudiando la comunicación de las células y cómo se descifra el lenguaje de las células a nivel molecular. Se van mandando mensajes, célula a célula, de modo que cuando se detecta un virus, por ejemplo, estas cambian su programa genético. Nuestra investigación se centra en ver cómo modificar estas células para prepararlas frente a cualquier patógeno.”

Para llevar a cabo esta investigación hace falta estudiar previamente las señales que se mandan las células y los mecanismos que les permiten prepararse unas a otras para dar la respuesta más eficiente posible, y ahí es donde interviene la ayuda de ”la Caixa”. “Nuestro objetivo es disponer de un tipo de herramienta farmacológica o de bioingeniería que nos permita potenciar nuestro sistema inmune frente a cualquier microorganismo que cause enfermedad.”

La importancia de estas investigaciones es crucial no solo porque las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en España, sino también porque abren todo un abanico de posibilidades en investigación. “Con la ciencia nunca se sabe, una cosa te puede llevar a otra, y es muy posible que este proyecto termine desembocando en otro.”

 

Fotografía: Rita Puig-Serra