San Valentín, el Día de la Madre, Black Friday… ¡No será por días en que nos animan a consumir! Pero ¿y si en vez de usar la potencia del marketing para acabar comprando cosas que no necesitamos, la usamos para ayudar a los que sí las necesitan? Esa es la idea del #GivingTuesday: ayudar, al menos un día al año, a una causa social. En su web, puedes elegir entre más de 200 causas, como la propuesta de ”la Caixa” para este 3 de diciembre: ayudar a más de 62.000 niños y niñas en situación de vulnerabilidad. ¿El objetivo de todo esto? Según Juan Mezo, promotor del movimiento en España, crear una cultura de la solidaridad en la que seamos conscientes de que todos tenemos un gran poder para mejorar nuestra sociedad.

¿De dónde sale el #GivingTuesday?
Empezó en Estados Unidos en 2013. Entiendo que haya gente que diga que esto es una americanada, una cosa frívola, o que la solidaridad no es cosa de 1 día sino de los 365 días del año. Pero es un movimiento global muy potente, ya en más de 70 países, que puede transformar muchas vidas. Cuando lo vimos, pensamos: “Hay que traerlo a España y empoderar a la sociedad”. Y en 2015 empezamos.

¿Va en contra del Black Friday?
No, una cosa no quita la otra. Todos somos consumidores y el consumo en sí mismo no es malo, ayuda a que la sociedad prospere. Si en el Black Friday hay ofertas buenas y a ti te interesan, me parece genial que compres. Yo lo que pido es que no nos olvidemos de la gente que lo necesita más que nosotros, y que seamos cada vez más responsables con qué consumimos y cómo lo consumimos.

 

Impulsor del #GivingTuesday en España

 

¿Cómo lo promocionáis?
Desde nuestra agencia, Valores & Marketing, trabajamos todo el año para crear esta ola –el Giving Tuesday– y conseguir que cada organización surfee y haga su propia campaña para recaudar fondos o buscar voluntarios para su causa. Colaboramos con Zohar y en nombre de las principales organizaciones de este país (desde ”la Caixa” hasta Oxfam Intermón, Médicos Sin Fronteras, la Fundación Josep Carreras, la AECC o el Banc de Sang). Tenemos una web donde mostramos las causas, y además usamos todas las estrategias que podemos: redes sociales, influencers, un concurso con el hashtag #YoDonoPorque de testimonios inspiradores en el que las organizaciones pueden ganar 1.000 euros… También hacemos conferencias y talleres por España, dando formación a las organizaciones para empoderarlas y explicarles cómo pedir y cómo plantear el proyecto para conectar con la sociedad.

¿Y cómo se hace para conectar con la sociedad?
Explicando la problemática a solucionar de forma muy concreta, y haciendo proyectos muy cercanos y tangibles. Hablar de estadísticas no sirve; hay que contar historias, con un buen título y una buena foto o vídeo corto que transmita muy bien de qué estamos hablando. Tenemos que conseguir que la filantropía esté en las conversaciones de los ciudadanos, en los medios, para que cada uno nos planteemos qué podemos hacer por los demás.

Personas mayores, cáncer, desempleo… ¿Hay causas más fáciles que otras?
Sí. Las causas con mayor involucración son aquellas que son más próximas, como el cáncer. Todos tenemos un familiar o conocido que lo ha sufrido. También es importante que sea un problema que afecte a mucha gente. Por eso las asociaciones de enfermedades raras han de unirse; cada una por separado convoca a muy poca gente. Y es cierto que hay una gradación: lo más fácil quizá sean los niños, y lo más difícil, las causas sociales más vinculadas con la cultura.

Pero vosotros no tocáis el dinero.
No, lo hace la propia entidad, que o bien desde nuestra web-escaparate de causas te dirige a su propia web o bien, si son entidades pequeñas, te redirigen a migranodearena.org, con quienes tenemos un acuerdo para recaudar desde ahí. 

¿Qué habéis conseguido desde 2015?
La marca #GivingTuesday ha crecido. Ahora estamos en un 19 % de conocimiento en España, o un 50 % si hablamos de público joven, ya que es un movimiento muy digital. Además, cada vez hay más organizaciones, empresas y ciudadanos que se implican. Y hemos pasado del greenwashing a ver empresas que abrazan la responsabilidad social por convicción y sin airearlo. Aun así, nos falta madurez, y mucho por recorrer hasta conseguir que la sociedad se movilice por las causas sin que las entidades tengan que hacerlo. Hay que trabajarlo desde los colegios.

¿Qué le dirías a alguien que aún no se anima a colaborar?
Nuestro lema es “La felicidad está en donar”, porque cuando donas provocas un efecto positivo en aquel al que donas, pero también tú te sientes mejor. Y a las empresas les diría que está comprobado que producir siendo respetuoso con el medio ambiente y ser socialmente responsable es lo más rentable a largo plazo. CaixaBank, por ejemplo, está cada vez más reconocida como empresa socialmente responsable.

Tú pasaste de trabajar en grandes corporaciones al marketing social. ¿Qué te ha gustado más y qué te ha costado más del cambio?
Lo que más me gustó fue encontrarme con equipos profesionalmente muy potentes y con grandes valores humanos. Lo que menos, que es un cambio salarial muy importante, una opción de vida. Pero volvería a hacerlo.

Porque vas contento a trabajar.
Creo en lo que hago y me lo paso muy bien haciéndolo. Y estamos poniendo un granito de arena para conseguir una sociedad mejor.

¿De qué estás más orgulloso?
De hacer de puente entre el mundo de la empresa y el mundo no lucrativo. De encontrar mecanismos que acerquen al ciudadano-consumidor a las marcas, sean lucrativas o no, para juntos introducir mejoras en la sociedad y sus causas. Hay mucho que aprender unos de otros. Por ejemplo, las grandes empresas son muy buenas comunicando las emociones, mientras que a las organizaciones, que son las reinas del trabajo en valores, a veces les cuesta comunicarlo bien. También estoy orgulloso de promover un movimiento tan potente como el #GivingTuesday, ayudando a que este país crezca en solidaridad.

 

Fotografía: Carla Step