Decía George Orwell que “ver lo que está delante de nuestros ojos requiere un esfuerzo constante”. Por ahora son pocos los colegios e institutos que dedican un espacio en sus temarios a analizar, contrastar y detectar las denominadas fake news, noticias virales que corren como la pólvora en los medios sociales y contribuyen a desfigurar la realidad. La Escola Solc y  tres colegios más han sido los pioneros en introducir un taller para detectarlas y combatirlas, actividad que este curso 2018-2019 llegará a todas las escuelas catalanas y que forma parte del programa de alfabetización mediática eduCAC.

Las noticias falsas no son un fenómeno nuevo. En 1938, el cineasta Orson Wells emitía un “noticiario de carácter urgente” basado en la novela de H.G. Wells La guerra de los mundos en el que narraba, en directo, la llegada de extraterrestres a los Estados Unidos. A pesar de avisar sobre su carácter ficticio, el programa causó el pánico y una gran alarma social por todo el país.

Hoy en día, las fake news son mucho más sofisticadas. Vivimos en la era de la inmediatez. Y algunos medios de comunicación se lanzan a publicar noticias sin antes contrastar las fuentes, simplemente para subir su audiencia y sin importarles lo más mínimo estar contribuyendo a la desinformación. Sin embargo, no todo el peso recae en el periodismo. Las noticias falsas también nos llegan a través de la mensajería móvil y las redes sociales, compartiéndose así de manera masiva. Un dato para entender hasta qué punto todo esto importa: de los jóvenes que leen las noticias on-line (tres cuartas partes del total), un 76 % se informa a través de Facebook, un 51 % consulta la prensa digital y un 45 % se entera de lo que pasa en el mundo leyendo hilos de Twitter.

 

 

Frente a esta nueva realidad, el Consell de l’Audiovisual de Catalunya en colaboración con el Departament d’Ensenyament de la Generalitat de Catalunya presenta eduCAC, una programa de educación en comunicación mediática que ofrece recursos educativos y materiales didácticos a escuelas, institutos y familias e impulsa talleres como el de consumo crítico y uso responsable de la información y los medios de comunicación, que está dirigido a estudiantes de secundaria y se realiza en la Escola Solc.

Fundada en 1979, en plena Transición, Solc no es una escuela al uso. Se trata de una cooperativa, financiada por padres y personal docente, que fue pionera en comprender desde sus inicios la importancia del lenguaje audiovisual y, más tarde, del uso de las redes sociales. Muchos profesionales del mundo de la comunicación y el periodismo llevan a sus hijos a esta peculiar escuela. Y uno de los responsables de integrar el lenguaje audiovisual en las clases es el profesor Ramon Breu Panyella. A sus espaldas, Ramon lleva 30 años como profesor de historia, aunque comenzó su andadura en el mundo del cine, montando cineclubs de películas censuradas por el franquismo en un barrio de L’Hospitalet. Fue precisamente su motivación por acercar el lenguaje audiovisual a los estudiantes lo que le llevó a terminar en el mundo de la docencia. “Enseñamos a nuestros hijos a leer literatura, pero no a leer el cine o a hacer un uso adecuado de las redes sociales”, asegura.

Este será el segundo año que la escuela lleva a cabo el taller de noticias falsas. “Cuesta mucho integrar este tipo de proyectos a los temarios reglamentarios, pero, a base de la voluntad de muchos profesores, conseguimos sacar horas para impartir los talleres”, cuenta el docente. Y este año, gracias a la colaboración del Col·legi de Periodistes de Catalunya y el programa EduCaixa de la Obra Social ”la Caixa”, serán los propios periodistas quienes participarán en los coloquios e impartirán los talleres para fomentar el pensamiento crítico entre los jóvenes.

En la Escola Solc ya van un paso por delante. Los alumnos han diseñado un decálogo para compartir con el resto de compañeros sobre cómo actuar ante las fake news. No compartir una noticia si no está contrastada, fijarse en el medio que publica la información o en quién firma la noticia son algunas de las recomendaciones. En los talleres se analizan casos reales —como el de las cuentas bancarias de Trias en Suiza, que apareció en Twitter y desapareció de internet una vez confirmado que se trataba de un bulo— y se hacen actividades como comparar, por ejemplo, tres informativos de distintas cadenas para contrastar la ideología y la subjetividad de las noticias. Breu destaca la urgencia de talleres como este que ayuden a los chicos y chicas a detectar noticias falsas y que contribuyan a crear alumnos con una mirada crítica y objetiva del mundo que nos rodea, porque “solo así conseguiremos una sociedad de individuos críticos, menos maleables y manipulables, y democracias sólidas y fortalecidas”.

 

Texto: Clara Gil
Fotografía: Rita Puig-Serra