Les dijeron que estaban locas, pero formaron un equipo que se atrevió a competir con chicos y se dedicaron a marcar goles sin tregua. Nadie apostó por ellas, pero hoy son las flamantes ganadoras de la liga de segunda infantil masculina de fútbol y embajadoras de la campaña de recogida de leche Ningún niño sin bigote. Un ejemplo deportivo, feminista y de sueños sin barreras que transforman la realidad.

Tienen entre 12 y 14 años y ya han cumplido un imposible: ganar con su equipo, AEM Lleida, la liga de segunda ¡masculina! Y lo han hecho por la puerta grande, con una sola derrota en 22 partidos, convirtiéndose en el equipo más goleador del torneo con 93 tantos, y en el que menos goles ha encajado: 25. “Creo que le hemos dado una lección al mundo: el fútbol es también para mujeres”, afirma rotunda Andrea Gómez, la capitana del AEM de Lleida.

¿El secreto de su éxito? Parece que no es uno, sino tres. El primero, la técnica. “Los chicos nos ganan físicamente, pero en la técnica nosotras somos mejores”, asegura Alba Caño, la responsable del gol de la victoria. El segundo es la constancia en el trabajo, ya que a los tres días de entrenamiento semanal se suma una moral de hierro: “Cuando perdemos nos animamos entre nosotras, ¡solo ha sido un mal partido! Hay que volver al entrenamiento y mejorar resultados”, explica Sofía Milla, la extremo-central. “Una vez perdimos, y al día siguiente ganamos 12 a 0”, relata orgullosa Laura Martí, la mejor portera de la liga. Pero el tercer y más importante secreto de estas ganadoras es la amistad. A pesar de que unas son del Barça y otras del Real Madrid, y sus ídolos van desde Ronaldo y Casillas hasta Iniesta y Xavi Hernández, estas 17 futbolistas están convencidas de que, por el hecho de ser amigas, juntas juegan mucho mejor.

Ahora, tras la merecida victoria, las chicas viven en un sueño: salen en la tele, las contratan las grandes marcas, las entrevistan para el New York Times, han ganado el premio anual Deporte y Superación de la Asociación de Prensa Extranjera, y hasta se han convertido en embajadoras de Ningún niño sin bigote, la campaña de recogida de leche que se lleva a cabo en las 1.320 oficinas de CaixaBank en Cataluña y también on-line, para que todos los niños puedan soñar con mucho más que una buena alimentación. En el 2016 se recogieron 1,5 millones de litros de leche y el objetivo este año es batir un nuevo récord y hacer llegar este alimento a los casi 350.000 niños que viven en situación de vulnerabilidad.

Hablando de sueños, las integrantes del AEM de Lleida sueñan con convertirse en futbolistas profesionales y poder jugar un día la Champions League femenina. Y por si lo del fútbol no saliera, tienen más planes: ser veterinarias, militares, cantantes, fisioterapeutas, maestras… Si ni los prejuicios, ni las críticas, ni el trabajo duro, ni las barreras de género han podido con ellas, no hay duda de que conseguirán todo lo que se propongan.

 

Texto: Ana Portolés
Fotos: Rita Puig-Serra