El pasado mes de noviembre 40 usuarios de los programas Reincorpora e Incorpora de ”la Caixa” le plantaron cara a la basuraleza en la playa del Somorrostro de Barcelona. Participaron como voluntarios en una campaña de limpieza del proyecto Libera, de SEO/BirdLife y Ecoembes, en una actividad organizada en colaboración con el Departamento de Justicia, a través del CIRE y la Fundación Intermedia.

9:30 de la mañana. Playa del Somorrostro, Barcelona. El sol ya está suficientemente alto y los operarios de limpieza se retiran. Detrás, en el paseo Marítimo, el eco de los cláxones revela la frenética actividad en la ciudad. Pero aquí, el mar se despereza calmo y sereno. Hoy el día está húmedo y el horizonte no dibuja una línea definida entre el mar y el cielo. Aun así, Álex intenta verla. “Cuando sales de la cárcel puedes marearte, porque tu vista no está acostumbrada a mirar más allá de 100 metros”, dice este muchacho de 35 años.

 

 

Álex es una de las 40 personas que participan como voluntarias en la limpieza de esta playa de Barcelona. Son todos usuarios de los programas Reincorpora o Incorpora de ”la Caixa”, que facilitan la inclusión sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad, en el caso de los internos, incluso antes de que abandonen las instalaciones penitenciarias. Pero hoy la cosa no va de currículos, ni de entrevistas, sino de cuidar del medio ambiente. Participan en la campaña “1 m2por la naturaleza” del proyecto Libera, una actividad creada por la organización SEO/BirdLife y Ecoembes. El objetivo: retirar basuraleza de la playa.

La basuraleza son los desperdicios que dejamos en el medio natural. Un término que creamos hace dos años y que ya se ha extendido por todo el mundo. Pronto también lo aceptará la RAE”, dice divertida Sara Güemes. Ella es la coordinadora del proyecto Libera y explica a los participantes, antes de empezar, qué tipo de residuos van a encontrar y en qué contenedor deben depositarlos para que se puedan reciclar. “En el top 1 están las colillas, en segundo lugar, las toallitas húmedas, y en el tercero encontraréis pequeño trozos de plástico”.

Desde su creación, en el 2017, el proyecto Libera ha retirado más de 150 toneladas de desechos y, de estos, 150.000 kg han sido caracterizados, esto es: han registrado su tipología y el lugar donde han sido encontrados. ¿Cómo? Con una aplicación móvil (Marnoba) que han creado para catalogar la basuraleza del medio marino, y otra para el medio terrestre y ríos (eLitter). Los datos que recogen van directos al Ministerio para la Transición Ecológica. Así, España se ha convertido en el primer país de Europa en poner en marcha un proyecto colaborativo de esta envergadura. Y los usuarios de Reincorpora van a poner su granito de arena. “Hoy vais a ser héroes de Libera”, les dice Sara.

Para Álex, esta no es la primera actividad de voluntariado. “También estoy en el Grup Temps, de acompañamiento en el duelo. Ayudo a personas que transitan por situaciones de pérdida de la libertad”, explica. Añade que participar en estas actividades y asistir a programas de reinserción en el mercado laboral es fundamental para recobrar la autoestima y sentirse fuerte para volver a trabajar y poder formar parte de la sociedad otra vez. “En Reincorpora te reciben, te consiguen entrevistas, te enseñan a tener un buen currículum… están contigo hasta que te colocan. Es muy importante, y más ahora, que el mercado laboral está tan difícil”, explica el joven.

Lo mismo piensa Andreu: un tipo bien plantado, con la barba cana y bien recortada, un jersey elegante y gafas de pasta. Hoy acude al voluntariado como trabajador de la Fundació Intermedia, pero en el pasado fue usuario de Reincorpora. Al final, le ficharon. “La prisión te rompe la vida. Por eso, el acompañamiento es fundamental. En mi caso, cada vez que iba a ver a Israel —el técnico que le acompañó— tenía 4 o 5 ofertas para mí. Me gustó porque es un camino muy personalizado”, recuerda.

Una prueba del éxito de Reincorpora son sus cifras: el año pasado, 3 de cada 4 usuarios que completaron el programa encontraron trabajo en entre 6 y 12 meses. “Este año ya vamos por los 2.700 usuarios en todo el Estado español. Son 700 más que el año anterior, porque hemos empezado a trabajar en los centros penitenciarios y, por tanto, el número de personas atendidas es más alto”, dice Josep Oms, responsable de Reincorpora.

Sin embargo, indica que no se trata de una tarea fácil, sobre todo en personas que vienen de condenas largas: hay que recuperar su autoestima y reeducarles para buscar trabajo en un mercado laboral cada vez más complejo. “Ya no se hace mirando ofertas en un periódico, sino a través de internet… hay que trabajarlo y luchar con muchas cosas para normalizar su retorno a la sociedad”, dice. Y añade: “También hay que concienciar a la sociedad de que las personas que han pasado por un centro penitenciario son dignas de nuevas oportunidades. La sociedad les ha de facilitar el retorno. Porque al final… cuanta más reinserción se consiga, menos problemático será ese retorno”.

 

Texto: Bárbara Fernández
Fotografía: Laia Sabaté