En los años 20, Alexander Fleming estaba trabajando en unas placas de cultivo de bacterias cuando estas se infectaron por casualidad con un hongo. Sorprendido, Fleming observó que en esas placas no volvían a aparecer bacterias. Nacía así la penicilina: por fin, ya nadie tendría que morir por un rasguño en la mano. Pero ese gran adelanto, que hoy damos por hecho, no llegó a la población de un día para otro. Trasladar a la sociedad los avances científicos más prometedores es un gran reto: precisamente el que se ha propuesto el programa CaixaImpulse para que los problemas y las enfermedades de hoy parezcan impensables el día de mañana.

Es cierto que Alexander Fleming descubrió la penicilina en 1928, pero en ciencia las cosas nunca son tan sencillas, y es que la popularización del tratamiento antibacteriano no fue cosa de un solo hombre. Fleming hizo el descubrimiento, pero pasaron 12 años hasta que la penicilina se convirtió en medicamento: fueron el farmacólogo Howard Florey, el bioquímico Ernst Chain y el biólogo Norman Heatley quienes, en 1940, la purificaron y hallaron junto al microbiólogo Andrew Moyer la forma de producirla a gran escala.

La historia de la penicilina puede servir como ejemplo para comprender la gran importancia de invertir en investigación. Sin la colaboración entre todos aquellos que ayudaron al descubrimiento de la penicilina y a su distribución como medicamento, puede que la gente todavía muriera por cosas que ahora tratamos con un par de comprimidos. Hace dos años, el programa CaixaImpulse de la Obra Social ”la Caixa” y Caixa Capital Risc nació, justamente, bajo estos propósitos: la apuesta por la ciencia y la voluntad de querer transmitir a la sociedad los valores de la investigación científica. Tras el éxito de sus anteriores convocatorias, la entidad vuelve a seleccionar, este año, los proyectos más prometedores en innovación e investigación médica para ayudar a convertirlos en realidades que puedan mejorar la salud de la población.

eKauri-Alzheimer es un sistema de teleasistencia para los enfermos de alzhéimer.

EKAHURI-ALZHEIMER
En España, casi dos millones de personas mayores viven solas en sus casas y casi la mitad tiene alzhéimer. A menudo estas personas no pueden recibir atención domiciliaria, siendo internadas en centros o instituciones. Ideado por la Fundación Eurecat, eKauri-Alzheimer es un sistema de teleasistencia que aprovecha los avances tecnológicos para aumentar la seguridad y prestar apoyo a los enfermos de alzhéimer que viven solos. A través de pequeños sensores que se colocan en el domicilio del usuario, el sistema recoge información ambiental de sus hábitos y comportamientos, sin hacer uso ni de cámaras ni micrófonos, para preservar su privacidad. Luego la información recibida se transmite a un servidor central, donde el cuidador puede analizarla en tiempo real y prevenir situaciones de riesgo. Gracias a eKauri-Alzheimer, miles de personas podrán seguir viviendo en sus hogares y sentirse a salvo en ellos.

ABLE es un exoesqueleto robótico asequible para personas con lesiones medulares.

ABLE
Los caracoles protegen las partes vulnerables de su cuerpo mediante un esqueleto externo que, al mismo tiempo, les da el sostén necesario para el funcionamiento de su aparato muscular. Es el mismo mecanismo que se utiliza en los exoesqueletos biorrobóticos empleados en medicina, con la diferencia de que estos últimos no los crea la naturaleza, sino la ciencia. Sirven para que pacientes con una lesión medular puedan caminar de forma autónoma, pero suelen ser caros, pesados y difíciles de llevar hasta ahora: el exoesqueleto ABLE usa solo los mecanismos esenciales para promover la recuperación del movimiento (un sistema de actuación en la rodilla, un sensor en la pierna que detecta la intención del paciente y una pequeña mochila con la batería). Eso abarata mucho los costes del dispositivo. A su vez, el exoesqueleto otorga a los pacientes un papel activo en su recuperación, ya que promueve su independencia del centro médico, extendiendo el proceso de rehabilitación a los hogares.

KAMLEON monitoriza el estado de hidratación y fomenta buenos hábitos.

KAMLEON
Entre el 60 y el 70 % de nuestro cuerpo es agua. Esta se distribuye por todos los órganos, por todas las células y entre ellas. Hasta el más mínimo rincón de un cuerpo la necesita para funcionar y, sin embargo, a veces no somos conscientes de los graves peligros para la salud que conlleva la deshidratación, sobre todo en colectivos vulnerables como los niños, las personas mayores, las mujeres embarazadas, los deportistas o los trabajadores al aire libre. Pero la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona ha desarrollado un sistema cuyo objetivo es resolver estos problemas: Kamleon. Un pequeño dispositivo colocado en el inodoro monitoriza el estado de hidratación a partir de las propiedades de la orina, y un parche inteligente controla en tiempo real la pérdida de sudor. Con esta sencilla solución, Kamleon promueve buenos hábitos en el usuario y mejora la calidad de vida de las personas a corto y largo plazo.

CORIFY facilita el diagnóstico y tratamiento de las arritmias cardíacas.

CORIFY
Aproximadamente un millón de personas en España tiene fibrilación auricular, una particular forma de arritmia cardíaca que supone todo un desafío para los equipos médicos. Su diagnóstico y tratamiento prevé operaciones invasivas para el paciente, pruebas de alto coste o electrocardiogramas capaces de detectarla solo si en ese momento el paciente se encuentra en fibrilación. El hecho de tratarse de una afección tan mayoritaria fuerza la urgencia de encontrar caminos más viables de afrontarla: un testigo recogido por el equipo del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, que ha desarrollado una tecnología enfocada a facilitar su diagnóstico y tratamiento. CORIFY es un dispositivo de mapeo en 3D que permite localizar el origen de las arritmias sin necesidad de introducir un catéter en el paciente, facilitando, además, un tratamiento más personalizado y adecuado a las características y demandas de cada uno.

SpermSelect mejora el éxito de las técnicas de reproducción asistida.

SPERMSELECT
Actualmente, se calcula que unos 186 millones de personas han experimentado problemas de infertilidad y, aunque la reproducción asistida sea de gran ayuda, los tratamientos no suelen ser 100 % efectivos. Estudios recientes apuntan que aproximadamente un 33 % de los problemas de fertilidad son de causa masculina, mientras que un 20 % deriva de patologías, lo que significa que un esperma sano no es garantía de éxito para concebir un hijo. El objetivo de SpermSelect, proyecto desarrollado por la Universidad del País Vasco, es seleccionar estratégicamente los espermatozoides para aumentar el éxito de las técnicas de reproducción asistida. El proyecto consiste en un kit sencillo, pequeño y de bajo coste, que facilita su comercialización e inclusión en clínicas y hospitales.

 

Ilustraciones: Veronica Cassiani