Creer en las personas, en su capacidad para crecer, trabajar y superar adversidades, creer en un futuro mejor y en una sociedad más saludable, es creer en la investigación. Charlamos con Eduard Porta, que lleva  un año trabajando en su proyecto An Integrative Approach To Cancer Immunogenomics en el BSC-CNS (Barcelona Supercomputing Center) gracias a la beca de postdoctorado Junior Leader de ”la Caixa”. Esta es una de las historias, de compromiso e ilusión, que inspira la nueva campaña de la Fundación que tiene como lema: Nosotros lo llamamos ”la Caixa”.

Cada ser humano es diferente, único. Por eso las enfermedades también se desarrollan de forma distinta en cada persona. Eduard Porta y Victoria Isabel Ruiz están investigando cómo interactúan entre sí los tres factores principales que influyen en el desarrollo del cáncer para poder predecir el tipo de cáncer que tenemos más probabilidades de padecer y cuál sería el mejor tratamiento personalizado para erradicarlo.

Eduard, ¿cuáles son esos factores que pueden incidir en el desarrollo de un tumor cancerígeno?
Por un lado, están las variantes germinales, las que uno hereda; después están las mutaciones somáticas (el envejecimiento, el alcohol, el tabaco, la exposición solar…) y, por último, el sistema inmunológico.

 

Fotografía Eduard Porta, investigador sobre el cáncer

 

¿Nuestras propias defensas?
Exacto. Cuando estudiaba en Estados Unidos investigaba cómo interaccionan las mutaciones somáticas con el sistema inmune. Sabemos que una de las mejores formas de luchar contra el cáncer es activar las células inmunológicas para que vuelvan a tener su función y ataquen a las células tumorales.

¿Por qué se desactiva nuestro sistema inmunológico?
Porque las células cancerígenas han conseguido adquirir algún tipo de mecanismo, seguramente gracias a estas mutaciones somáticas, que les permite evadir la respuesta inmune. Ahí es cuando se empieza a desarrollar el tumor, porque el sistema inmune deja de funcionar correctamente.

¿Lo más importante, llegados a este punto, es que se nos detecte el tumor lo antes posible para poder extirparlo?
Efectivamente. Por esta razón, en nuestro proyecto trabajamos para crear una herramienta que analice el ADN heredado y prediga el riesgo que cada uno tiene de padecer distintos tipos de cáncer. Basándose en eso, idealmente, el médico podrá decir: sabemos que tu riesgo de tener cáncer de cerebro no es muy alto, entonces, quizá no haga falta que le prestemos tanta atención; pero sabemos que tu riesgo de tener cáncer de colon es mucho más alto que en la media de la población, entonces vamos a priorizar un seguimiento para que al detectar una masa potencialmente maligna la podamos quitar lo antes posible.

Explícanos vuestra metodología de trabajo.
Somos bioinformáticos, trabajamos con el ordenador todo el día. Esta biología de análisis de datos pasivo complementa la biología de bata, células y pipeta. Una de las cosas que hemos hecho es bajarnos los datos de medio millón de pacientes de cáncer (una base de datos en la que han participado miles de científicos de todo el mundo), a los que hemos aplicado luego herramientas estadísticas y de inteligencia artificial para poder crear este algoritmo que te comentaba que podrá predecir, basándose en el ADN heredado, el riesgo de sufrir un cáncer. También buscamos genes, entre los más o menos 20.000 que hay en el cuerpo humano, que sean dianas terapéuticas; es decir, que podamos atacar con un fármaco para tratar la enfermedad.

¿De qué forma te está ayudando la beca de posdoctorado Junior Leader de ”la Caixa” a conseguir tu objetivo?
Esta beca está muy bien dotada y te permite hacer proyectos más grandes y ambiciosos. He podido contratar a una estudiante de doctorado, Victoria Isabel Ruiz, que está contribuyendo mucho a la investigación. Esperamos poder publicar los resultados que ya hemos obtenido muy pronto. En noviembre, Victoria participará en la conferencia Advances in Computational Biology,realizada por mujeres en bioinformática, y yo fui invitado ya el pasado septiembre a una conferencia sobre inmunología y cáncer en Houston (EE. UU.) para presentar los resultados obtenidos hasta ahora.

¿En qué punto está la investigación? ¿Llegará pronto el día en que los médicos del CAP tendrán esta herramienta para predecir los cánceres a los que cada uno podríamos tener que enfrentarnos?
El año ha ido bastante bien. Estamos avanzando y ya hemos encontrado algunas variantes heredadas que predisponen a que el sistema inmunológico de diferentes personas ataque los tumores de forma distinta. Si todo sale bien, entre que descubrimos el algoritmo de inteligencia artificial y hasta que le llegue al doctor en el CAP van a pasar unos 5 o 10 años, ¡que pasan volando!

 

Texto: Laura Calçada
Fotografía
: Laia Sabaté