Lo aprendimos en Mary Poppins: puede que el dinero se explique matemáticamente pero, al final, no es más que confianza. Sin nuestra confianza, los números no tendrían ningún valor. Es una idea esencial que explica muchas cosas de la vida, en este mundo en el que todo gira alrededor del capital. Pero no es lo único importante que hay que entender sobre economía. Sobre todo porque, aunque seas joven y ahorrar suene aburrido, el estado de tus finanzas es lo que te permitirá cumplir muchos de tus sueños, ya sean comprarte una moto, entrar en esa universidad que siempre habías querido o independizarte. Precisamente con el fin de formar a los adolescentes al respecto, nació hace un año Finanzas para Jóvenes, un programa impulsado por la Asociación de Voluntarios de ”la Caixa”, el IEF y las consejerías de Educación. 

De acuerdo con el último informe PISA 2015 de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), un alumno español de cada cuatro no alcanza el nivel básico de competencias financieras, a pesar de que la mitad (52 %) tiene una cuenta bancaria. Y esas estadísticas no mejoran demasiado con el paso de los años.

 

 

¿Es razonable endeudarse para comprar un coche o es mejor compartirlo? ¿Es segura la contraseña de mi tarjeta de crédito? ¿Es compulsiva mi forma de comprar en internet? En materia de vivienda, ¿me conviene más comprar o alquilar? Incluso dominar asuntos sencillos de economía doméstica no es nada fácil. Dudar es lo normal. Pero es algo demasiado importante como para pasarlo por alto en la formación básica, y por ello la OCDE sugiere promover la alfabetización financiera entre los chicos y chicas con el fin de mejorar su futuro y el de la sociedad.

Como respuesta a esta necesidad, se puso en marcha el curso pasado Finanzas para Jóvenes, un programa dirigido a alumnos de 4º de ESO de distintas comunidades autónomas. Los talleres cuentan con contenidos creados por el Instituto de Estudios Financieros (IEF) y son impartidos por voluntarios de la Asociación de Voluntarios de ”la Caixa”.

Paula Jiménez imparte la asignatura de Economía a alumnos de 4º de ESO en el IES Antonio Domínguez Ortiz, en Madrid. “Los talleres acercan a los chicos y chicas trucos de economía diaria y temas básicos de cuestiones bancarias, claves del ahorro, productos de inversión, etc. Son conocimientos tan importantes que, lo quieran o no, les afectarán a todos con independencia de lo que estudien”, explica la profesora.

Paula es consciente de que a sus alumnos, de 14 o 15 años, la economía aún les queda un poco lejos. “Muy pocos tienen tarjeta de crédito, y aunque en casa escuchan hablar de estas cosas, de momento no es un tema que les preocupe mucho”, explica. Sin embargo, cree que sí entienden que es algo que les afectará pronto y que por esa razón deben estar bien informados. Ese ha sido un punto en el que han insistido los voluntarios con los que han trabajado: “Tenían experiencia en el sector financiero, y eso les ha gustado a los alumnos. Les escuchaban con mucha más atención que a mí, que ya me tienen muy vista”.

Raúl Abando ha sido uno de esos voluntarios. Él es gestor de banca privada de ”la Caixa”, responsable de un equipo de seis personas y, además, un “adicto” a las actividades de voluntariado. Se trata de “una vocación altruista, de cubrir un poco determinadas necesidades que vemos que existen en algunos segmentos de la población”. ¿Por qué? “Pues es algo tan básico como preguntarse: ¿por qué no?”.

Desde este entusiasmo, Raúl ha disfrutado compartiendo su know how en el universo financiero con los alumnos de Paula, enseñándoles lo básico para una gestión cotidiana de la economía personal y de cualquier hogar. “Creo que cuanto antes tengan ese conocimiento y esa experiencia, más natural les resultará abordar estas cuestiones cuando llegue el momento”, explica Raúl. No obstante, advierte: “Nosotros podemos resolver sus dudas y orientarlos, pero luego ya depende del aprovechamiento que haga cada uno de ellos de esa base inicial”. En cualquier caso, este voluntario lo tiene claro: dedicarle tiempo a la educación siempre da sus frutos.

 

Texto: Javier Márquez Sánchez
Ilustración: Genie Espinosa