La Educación es un derecho básico humano reconocido por la ONU. Es también uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, en consecuencia, una de las principales herramientas para construir una sociedad más igualitaria, justa y equilibrada. Hoy, Día Internacional de la Educación, charlamos sobre la importancia de una educación de calidad con el terapeuta Jordi Amenós y con dos docentes y dos alumnas del colegio Octavio Paz de Barcelona, que ha sido reconocido con el Premio Ensenyament 2019 otorgado por la Fundació Cercle d’Economia y EduCaixa, por su innovador proyecto educativo. Ellas son Lúa y Noelia, de 11 años, y las profesoras Carme y Elena.

CARME: Decidí ser docente porque me brinda la oportunidad de tratar con personas, de establecer relaciones y transmitir ideas que al final acaban transformando la sociedad. Es uno de los aspectos que más me gustan de nuestro proyecto educativo: el trabajo en equipo, la confianza que se desarrolla no solo entre alumnos, sino también entre docentes. El sentido de comunidad me da mucha satisfacción. Los conocimientos puedes consultarlos, pero las relaciones no se aprenden en un libro.

ELENA: Creo que una de las principales misiones del maestro es mantener viva la curiosidad. Que lo que enseñemos sea motivador, atractivo; como dice una frase que nos gusta mucho aquí: “Lo mejor que podemos hacer es enseñarles a que se hagan preguntas y a encontrar las herramientas para contestarlas”.

LÚA: En esta escuela no trabajamos por asignaturas, sino por proyectos y cajas de aprendizaje. Me gusta cómo se enseña aquí, no quiero que cambie nada. A veces hacemos propuestas de cajas que nos gustaría añadir. Me encanta cuando creo que sé mucho sobre algo y de repente las profes me enseñan algo nuevo.

 

 

NOELIA: Lo más importante que he aprendido en el cole es a hacer amigos y a trabajar en equipo. Y cuanto más variados seamos, mejor.

LÚA: Sí, si todos fuéramos iguales no sería tan divertido, porque ya sabríamos qué les gusta a nuestros compañeros y cómo son, y no podríamos aprender cosas nuevas de los demás.

NOELIA: Si no aprendiéramos a relacionarnos con gente distinta, nuestro futuro sería muy diferente. Solo conoceríamos lo de nuestro alrededor. No sabríamos todas las opciones que existen más allá.

CARME: Es que ellos tienen voz dentro de la sociedad. No se trata de que sean los reyes, sino de escuchar su punto de vista. Y ahora están saliendo voces jóvenes, como la de Greta Thunberg, que inspiran una reflexión y provocan un cambio. Eso se consigue dándoles la palabra, escuchando lo que les gusta hacer.

JORDI: La etapa educativa es un capítulo de la vida al que hay que prestar especial atención, porque el alumno empieza a construir su identidad. Pero es importante diferenciar entre identidad y narrativa interna. Por ejemplo, un adolescente (identidad) es mucho más que sus redes sociales (narrativa), aunque algunos relacionan su autoestima con el número de likes de sus publicaciones. La narrativa interna explica quiénes son, qué hacen, cómo los ven los demás en el mundo y cómo se ven ellos mismos. Sin embargo, su identidad es mucho más que esa narrativa interna.

CARME: Yo creo que uno de los retos de la educación es que ha de ser diferente de la que era antes. Una educación que empodere a los alumnos es una educación de calidad. Debemos esforzarnos por actualizarla y mejorarla.

ELENA: Nuestro papel es acompañarlos en sus descubrimientos. Conectamos con la empatía, con la confianza, estamos a su lado. Pero este proceso no se queda en la escuela. Uno de los retos más importantes es incluir a toda la comunidad en la educación de los jóvenes y romper con la idea de que la escuela es el lugar donde se aprende, porque también se aprende en otros espacios, como en casa. Y esos espacios han de tener objetivos y procedimientos propios, han de ser abiertos y dar oportunidad a los alumnos para descubrir los talentos que tienen, para que puedan construir sus sueños. Precisamente, Lúa y Noelia tienen ya un proyecto…

LÚA: Yo quiero ser pintora y ceramista, y Noelia pintora también, así que vamos a montar juntas un taller-tienda donde poder crear y vender nuestras obras.

JORDI: Cuanto más se conozca emocionalmente una persona, más presente tendrá su criterio y confundirá menos sus narrativas con su identidad. Como consecuencia, será menos sensible a las manipulaciones que encontramos actualmente en la política, en la publicidad o en las redes sociales.

ELENA: Creemos que una educación de calidad influye, y mucho, en el futuro de las personas y de las sociedades. Los países mejor formados tienen una calidad de vida superior, aunque sabemos que no todos los niños del mundo tienen acceso a ella, o si lo hacen, esta no tiene continuidad. Por eso, uno de los grandes retos hoy en día es conseguir que todo el mundo reciba una educación de calidad.

 

Texto: Bárbara Fernández
Fotografía: Clara de Ramon