La Serra d’en Mena en Santa Coloma de Gramenet es una de las 36 áreas con alta diversidad cultural del país que cuentan con el Proyecto de Intervención Comunitaria Intercultural (ICI) de la Obra Social ”la Caixa”. Implementado en el terreno por entidades sociales que conocen de primera mano la realidad de cada lugar y apoyado también por las administraciones públicas, el proyecto se centra en las fortalezas de estos territorios y sus gentes para mejorar la convivencia y el entendimiento de unas sociedades cada vez más diversas y, cómo no, para hacerlas disfrutar. Cuando llega el calor, la Escuela Abierta de Verano es uno de los pilares del proyecto: ayuda a reforzar el trabajo que hacen las entidades infantiles y juveniles durante el año.

Llegamos al popularmente conocido como “Parque del Motocross” —oficialmente Parc dels Pins— de Santa Coloma de Gramenet. Entre los castillos hinchables acuáticos, los juegos de mesa y un montón de niños y niñas riéndose y mojándose bajo los chorros de agua están Leysi, una niña avispada y alegre que participa en la escuela de verano de este año y que tiene claro que de mayor quiere ser arquitecta, y su padre.

 

 

Todo este alboroto es debido al Encuentro de Casales de la Escuela Abierta de Verano – La Troca del Triquinyaki, una actividad que, aprovechando los espacios públicos, pone en contacto a familias y menores de diversos centros de la zona sud de Santa Coloma de Gramenet (barrios de Santa Rosa, Raval, El Fondo y Safaretjos).

Hoy son en su mayoría los chavales de 6 a 12 años de la Fundació Germina y los de los centros abiertos Rialles y Moisès los que están disfrutando de la entretenida y refrescante mañana. Unos 175, en total.

El Parque del Motocross da la espalda a la ciudad y no suele ser un lugar de paso. “Por eso es bueno que la gente del barrio vea que se organizan cosas positivas. El trabajo comunitario que estamos llevando a cabo tiene una gran capacidad de transformación de la zona”. Y es una gran noticia que sus habitantes más jóvenes empiecen a construir buenos recuerdos en este lugar.

El encuentro de casales de hoy es un buen ejemplo de dinamización del espacio público y Leysi nos lo corrobora: “Estoy muy emocionada, feliz y nerviosa al mismo tiempo, porque es la primera vez que puedo hacer muchas de estas cosas”, dice la niña, extremadamente contenta y empapada de agua, después de tirarse por el tobogán del castillo hinchable. Levantando los brazos como si fueran las alas de un avión, nos cuenta que en lo alto de la atracción se ha sentido como si estuviera volando.

Cristina Martín, técnica también del Proyecto ICI en Santa Coloma, afirma que lo que más le llena de este tipo de actividades es ver a los chavales pasárselo bien como lo hacen Leysi, Wissal, Thalia, Moha o los cinco vecinos sijs que también se han unido al evento. “Algunos pasarán todo el verano en la ciudad, así que es fantástico que puedan disfrutar de una mañana lúdica haciendo actividades a las que normalmente no tienen acceso”.

Después de los castillos, llega el momento de la espuma. Los niños bailan al son de Rosalía y Daddy Yankee. El rotundo éxito del día es sentir como los pequeños disfrutan mientras a su alrededor una infraestructura humana vela por ellos: técnicos de ICI, miembros de la asociación de vecinos, agentes de protección civil, familiares y profesionales médicos, todos unidos para hacer posible que estos niños y niñas tengan una infancia despreocupada. Una infancia en la que su única preocupación sea decidir a qué quieren jugar.

Más allá de esta fiesta, la Escuela Abierta de Verano, a través de todas sus actividades, es el escenario apropiado para que niños y niñas interioricen de una forma lúdica los valores que favorecen la convivencia en la diversidad, la igualdad y el respeto hacia los demás, y que esto contribuya a transformar el espacio público en un espacio educativo. La intervención comunitaria intercultural planteada por el Proyecto ICI ofrece una metodología transformadora que permite abordar los retos del territorio contando con instituciones, profesionales y ciudadanía. Y la reciente evaluación comunitaria llevada a cabo en Santa Coloma deja un legado de buenos resultados en la mejora de la convivencia y la cohesión social en los barrios intervenidos. Un entendimiento que seguirá dibujando sonrisas de complicidad en la cara de muchos vecinos.

 

Texto: Laura Calçada
Fotografía: Xavi García