La semana de Carnaval, en el EspaiCaixa de Vilanova i la Geltrú tuvo lugar un desfile de disfraces muy especial: ¡la media de edad superaba los 60! Fue una de las muchas actividades que se organizan en este centro para las personas mayores. Porque ¿quién ha dicho que solo los jóvenes tienen derecho a divertirse y hacer nuevas amistades?

“¿Dónde podemos vestirnos?”, pregunta una usuaria del EspaiCaixa de Vilanova i la Geltrú a Palmi, la presidenta del centro. Hoy celebran la fiesta anual de Carnaval —una fecha señalada en Vilanova— y muchos se disfrazan. Palmi saluda efusivamente a la señora y le indica una sala.

El ambiente es de verbena. En el techo hay guirnaldas y en las mesas, bocadillos y los nombres de los asistentes. Desde el escenario, Pep y María José se encargan de la música y ponen temas como Amado mío —el mismo que cantaba Rita Hayworth en Gilda— para el regocijo de las parejas que se animan a salir a la pista. Es el caso de Rafaela y su marido Diego. Ella tiene 74 años y suele ir al EspaiCaixa a hacer manualidades y costura. Su marido, de 80, va cada día a jugar al dominó. En días como hoy se acercan al centro para bailar. “Es un espacio muy acogedor”, comenta Rafaela.

 

 

En el EspaiCaixa se hacen un sinfín de actividades pensadas para que las personas mayores socialicen y se mantengan activos y felices. Y, muchas veces, las proponen los propios usuarios. Entre muchas otras, en Vilanova han montado, por ejemplo, una coral.

Según un estudio del Observatorio Social de ”la Caixa”, en 2030, por cada 100 personas en edad de trabajar, cerca de la mitad serán dependientes económicamente o estarán en edad inactiva. Así que espacios e iniciativas así, que fomenten los talentos y las relaciones de los mayores, se convierten, cada día que pasa, en más imprescindibles.

De hecho, el de Vilanova i la Geltrú es un EspaiCaixa pionero. Aquí, a parte de los socios, también pueden venir y participar los beneficiarios del proyecto Vida en compañía acompañados por los voluntarios de Amics de la Gent Gran. Antonia Tamayo, coordinadora de la asociación en El Garraf, nos cuenta que su misión con este proyecto es acabar con el sentimiento de soledad en las personas mayores. Esto lo consiguen en gran parte gracias a los voluntarios, que visitan a las personas de edad avanzada en situación de soledad no deseada en sus domicilios.

A Juana, de 83 años, la visitan Cristina y Elisabeth, pero hoy no se ha querido perder la fiesta de Carnaval. Nos cuenta que ambas son muy cariñosas y detallistas: “Se acuerdan de cosas como mi cumpleaños y mi santo”. A Juana, una mujer que ha tenido seis hijos y que se puso a trabajar a los 14 años, le brillan los ojos cuando habla de las voluntarias. “Me dan mucho cariño”. También reconoce que, aun así, echa mucho de menos a su marido, “un hombre muy bueno”, dice. En casa también cuenta con la ayuda de Alicia, su cuidadora.

Vivir en soledad es la realidad de Juana y la de casi un 30 % de mujeres mayores de 65 años. Este es un reto al que ayudan a poner remedio tanto asociaciones como Amics de la Gent Gran como el programa de Personas Mayores de la Obra Social ”la Caixa”. Meritxell Sánchez, dinamizadora del EspaiCaixa de Vilanova, cuenta algo que parece obvio pero que a veces olvidamos: “Las personas mayores son como todos nosotros, gente que se ha enamorado, que ha vivido mucho y que tiene muchas historias que contar”.

Exactamente, lo que tiene Francesc: 87 años, un montón de vivencias y un corazón de oro, según Isabel, que hace cuatro años que lo visita como voluntaria a través de Amics de la Gent Gran. Isabel tiene 64 años y está prejubilada. Es viuda como Francesc. Ella dice que él “le da alegría” y que es “una persona muy interesante”. Él dice que ella le ha dado la vida porque después de la muerte de su mujer “estaba medio muerto”. De hecho, Francesc afirma que ¡hasta le ha propuesto matrimonio! Isabel contesta, con una sonrisa, que en realidad, su camino juntos consiste en el noble arte de hacerse compañía, “que seguramente es más elevado que el propio matrimonio”. Desde aquí exclamamos “¡larga vida!” a las fantásticas y necesarias amistades que se forjan gracias a Vida en compañía y a los EspaiCaixa.

 

Fotografía: Arnau Rovira
Texto: Laura Calçada