Hay veces en la vida en que los planes no salen como nosotros querríamos. Tenemos un ejemplo bien cerca: la pandemia y el confinamiento han obligado a descartar o posponer proyectos que llevábamos tiempo preparando. Pero hay una tercera opción: repensarlos e idear un plan B. Y en ocasiones, este plan alternativo, lejos de aguar la fiesta, puede llegar a tener el mismo encanto que el original. Y eso es, precisamente, lo que ha ocurrido con las nuevas Noches de Verano de CaixaForum, que se han adaptado y evolucionado en un magistral plan B, con propuestas culturales adaptadas al entorno digital. Se celebrarán todos los miércoles de julio y agosto a las 20.00 horas, para que ni las medidas de seguridad contra la COVID-19 nos dejen sin noches de arte, magia y reflexión.

“Sin cultura ni espectáculo el mundo sería un desastre sin vida”, defiende Ada Vilaró, una artista multidisciplinar que con su obra 360 grams destaca en el cartel de las Noches de Verano de CaixaForum. 360 gramos es el peso del pecho que le extirparon tras superar un cáncer. Optó por no reconstruirlo. Y ahora presenta un espectáculo comprometido y desnudo –en todos los sentidos– cuestionando los cánones de belleza y estereotipos, presentando la cruda y vulnerable realidad del ser humano, pero totalmente alejada del drama. 

“Yo, en la obra, digo que aquí y ahora es una fiesta. De hecho, muchos me comentan que salen de mi obra con ganas de vivir”, subraya la performer. Maria Canudas, coordinadora de actividades culturales en la Fundación ”la Caixa”, explica que la de Vilaró fue una de las nueve piezas elegidas (cinco de artes escénicas y cuatro musicales) porque “Ada parecía profética en su mensaje: debemos celebrar cada día que estamos vivos. Y después de lo que nos ha pasado, tiene más vigencia que nunca. De hecho, en la adaptación que ella hará (y que hará en directo en CaixaForum), incorpora la situación actual de la COVID-19 en la obra porque, al final, estamos hablando de lo mismo: aceptar nuestra vulnerabilidad”. 

 

 

“En cuanto tienes una parte de tu cuerpo que no entra dentro de la norma establecida, hay una mirada que lo cuestiona”, ahonda Vilaró. “Pero es justamente la mirada del otro la que puede romper la norma social y el prejuicio, y se puede convertir en una mirada amorosa y de cambio social”, asegura esta artista para la que el público, que esta vez la verá desde sus casas, es lo más importante de la obra e, incluso, de su profesión. “Estos días de ensayos me estoy repitiendo muchas veces que detrás de las cámaras está el público muy cerca y, aunque esta vez no vaya a sentir su respiración ni ver su mirada, sigue siendo importante compartir esta obra con ellos –el teatro es el oficio de compartir–, para despertar conciencias y que se cuestionen hasta dónde nos dejamos manipular o hasta dónde somos nosotros los que decidimos”. 

El camino hasta llegar a celebrar las Noches de Verano 2020 no ha sido el más fácil. Canudas reconoce que “en aquellas primeras semanas de pandemia en que parecía que se acababa el mundo, pensamos que tendríamos que cancelarlo todo. Pero luego vimos que en muchos casos podíamos trabajar con las mismas compañías que ya habíamos programado al inicio para que replantearan el encargo y, junto con un equipo de profesionales del audiovisual, pudieran crear adaptaciones de las propuestas teniendo en cuenta el nuevo entorno digital y, por qué no, el nuevo contexto social. Al final, lo importante sigue siendo que las obras tengan capacidad de hacernos pensar de otra manera –sobre la enfermedad, la diversidad o la belleza– y nos abran a nuevas realidades que nos lleven a una conciencia que nos transforme como sociedad”.

Por su parte, Íngrid Viñals, gestora en el departamento de música de la Fundación ”la Caixa”, confirma que, efectivamente, “el formato digital ha implicado adaptar la programación, porque el medio es diferente y hay que repensar su presentación. Pero nos sigue permitiendo ofrecer espectáculos de performance, danza, teatro y música para disfrutar en directo con la mayor frescura posible, que lleguen a la emoción y al corazón e involucren al público. Como el proyecto participativo #YoCanto, que hemos presentado como previa a las Noches de Verano, en el que más de 640 voces se unieron para interpretar Viva la Vida de Coldplay en un vídeo coral que ya ronda las 900 mil visitas en YouTube”. 

Así, durante julio y agosto, además de la performance de Ada Vilaró, disfrutaremos de obras como la danza de Las Muchísimas (15 mujeres que reflexionan sobre la diversidad entre ellas) y el espectáculo Sa Mateixa, que invita a reflexionar sobre el modo en que se construyen las sociedades a través de la danza; descubriremos los Gestos Protéticos de Mireia C. Saladrigues, y, como colofón, admiraremos la danza vertical de Finale el 26 de agosto. 

En el ámbito musical, disfrutaremos de propuestas como la de Joana Amendoeira (concierto de fado desde una iglesia del siglo xv en Évora), la del gran pianista y compositor Marco Mezquida, que tras una entrevista nos ofrecerá un recorrido por distintos proyectos de su trayectoria; el concierto de folk escandinavo fresco de Dreamers’ Circus, a quienes les gusta explorar nuevos lenguajes, y la música clásica con humor de la Orquesta de Cámara del Empordà en su concierto teatralizado Desconcerto. “El público se quedará con ganas de seguir escuchando y descubriendo”, dice Viñals. 

“Ahora que pasamos tanto tiempo delante de las pantallas, es momento de escoger qué pantallas forman parte de nuestra vida: las que traen contenido con mensaje o contenido basura”, avisa Vilaró. “Necesitamos que los espacios como CaixaForum, que cuentan con recursos, apuesten por las programaciones culturales, que no las anulen, porque aunque nuestra profesión es muy discreta en sus adversidades, una gran parte de nuestros compañeros y compañeras ha dejado de tener ingresos”, solicita la artista, petición con la que Canudas no puede estar más de acuerdo: “Más que nunca, es momento de seguir generando cultura: no solo para apoyar al sector, sino también para mantener abiertas nuestras ventanas al mundo”.

 

Fotografía: Óscar Masalles