La máscara es, desde los rituales africanos hasta los perfiles de Facebook de hoy en día, una representación del inconsciente que nos esconde de nuestros temores y nos permite actuar con todo nuestro potencial. También el teatro es una máscara que, en el caso de los Encuentros CaixaEscena, ayuda a los jóvenes en su desarrollo para que puedan dar lo mejor de ellos mismos y conseguir cosas que ni siquiera habían imaginado. 

Durante tres días, cerca de 100 estudiantes y 6 centros educativos convivieron en CaixaForum Barcelona, aprendiendo, a partir de la obra de Shakespeare, cómo el teatro puede potenciar sus capacidades creativas, físicas, sociales, cognitivas y emocionales. Una labor especialmente vital en el caso de los jóvenes que viven en entornos menos favorecidos, a veces olvidados.

El teatro, después de todo, es un espacio libre de juicios, y a través del juego y la adopción de roles distintos nos permite sacar el potencial que hay en cada uno. A su vez, también nos hace ver al otro sin prejuicios, como un espectador más. El gesto teatral, por tanto, forma y transforma, nos hace más personas, reeduca la autoestima y nos ayuda a recuperar el respeto perdido. “Algunos alumnos se sentían rechazados en las aulas, y en el grupo de teatro han encontrado un entorno donde nadie es juzgado por su aspecto o sus dificultades”, cuenta una profesora del Instituto Severo Ochoa.

CaixaEscena es un programa de la Obra Social ”la Caixa” que proporciona recursos y formación a docentes interesados en el teatro como lenguaje expresivo y herramienta educativa. Los Encuentros CaixaEscena se organizan para apoyar y asesorar a alumnos y profesores con los fragmentos de sus obras de teatro en proceso, implicando también a profesionales de las artes escénicas. Este encuentro en CaixaForum Barcelona es uno más de los organizados durante varios fines de semana de febrero y marzo en los centros de Sevilla, Palma, Zaragoza, Madrid y otras ciudades de España, junto con entidades e instituciones locales. Unas jornadas memorables para vivir, aprender y compartir experiencias teatrales llenas de humor, sentimientos, música, historia y diversión sobre el escenario y más allá.

 

Fotografía: Román Yñán