Mientras hoy en día muchos buscan su media naranja para la vida en las populares apps de citas, el miércoles pasado en CaixaForum Barcelona más de 160 personas en riesgo de exclusión social buscaron un match laboral con alguna de las 11 empresas que participaron en el speed dating organizado por Incorpora Barcelona y cuatro entidades sociales (Salut i Comunitat, Insercoop, Comunitat Activa ABD y Recollim).

En cada mesa, una cita exprés. A un lado, los candidatos: parados de larga duración, mayores de 50 años, migrantes, gente con discapacidades físicas o psíquicas, jóvenes de entornos vulnerables… Personas para las que encontrar un empleo es un poquito más difícil de lo que ya es para cualquiera. Al otro lado, las empresas: Sodexo, Grupo Eulen, Bicing, Acciona, Atysa, Ndavant, Synergie, Accent Social, Adecco, Citius y Grupo SIFU.

En estas citas exprés, cada candidato tiene cinco minutos para transmitir sus aptitudes y convencer al encargado de selección del personal de la empresa de turno de que él es la persona adecuada para cubrir la vacante. Un formato breve y distendido, que permite a los que buscan trabajo hacer un primer contacto con sus futuribles empleadores y, a las compañías, hablar con un gran número de candidatos en un solo día. Los puestos más demandados en esta jornada han sido los de personal de limpieza, conserjes, gerocultores, atención al cliente y logística.

 

 

Si este verano utilizas el servicio de bicicletas compartidas de Barcelona, por ejemplo, puede que quien te deje lista la estación sea Rafa Rodríguez. Rafa tiene 58 años y gracias al speed dating laboral organizado por el programa de inserción laboral de la Obra Social ”la Caixa”, Incorpora, dice estar más cerca que nunca de ser contratado por Bicing. Rafa vivió 6 años en las calles de Barcelona. “Es muy difícil salir de allí si no te ayudan”, afirma. Pero dice que él tuvo suerte: gracias al centro de acogida Assís y a la Comunitat Activa ABD, consiguió piso y, ahora, un trabajo.

Otro caso de éxito es el de Myriam Vega. Una mujer chilena de 58 años que durante esta búsqueda de medias naranjas laborales ha conseguido un trabajo de limpieza en una residencia estudiantil a través del grupo Eulen. “La chica que me entrevistó fue muy cercana y familiar”, dice Myriam. Ana Roncero, encargada de selección de personal en Eulen, nos cuenta que va de perlas tener unos minutos para charlar con los candidatos. “Nos gusta escuchar a la gente. Con Myriam hablamos mucho de su experiencia como cuidadora de ancianos”.

“En la oficina no tienes la capacidad de citar a 40 personas en una mañana”, comenta Yolanda, seleccionadora de la empresa de energías renovables Acciona. El gran número de candidatos que pueden conocer y los procesos que consiguen cerrar en tan poco tiempo son el gran reclamo de este speed dating para las empresas.

Otro de los candidatos es Marc Puente, de 39 años, con una enfermedad pulmonar crónica y vecino de l’Hospitalet. El joven se ha presentado a la cita bien acicalado y nos cuenta que ha estado haciendo un curso de conserjería y control de accesos. Hoy espera encontrar trabajo de conserje. “Como ahora la gente compra por Amazon, en los bloques de pisos hay trabajo de paquetería todo el día”. El joven tiene muchas ganas de empezar a trabajar.

Raquel Burgueño, coordinadora de Incorpora en Barcelona, no para ni un momento en toda la mañana y su cara es de satisfacción al ver que la jornada está dando sus frutos. Ella, como otros técnicos del programa, tiende puentes entre las empresas y las entidades sociales que se dedican a la integración laboral. El año pasado el programa facilitó, solo en Barcelona, 7.583 puestos de trabajo gracias a la implicación de 2.102 empresas y 94 entidades sociales.

Previamente a esta jornada, los técnicos del programa se encargaron de seleccionar a las compañías participantes e impartieron unas sesiones informativas y de empoderamiento a los candidatos en las que les explicaron qué podían esperar de este día, además de prepararles para las entrevistas a través del trabajo de competencias transversales (trabajando su autoestima, comunicación e imagen personal).

“Aunque cada entidad tenga su manera propia de trabajar, el speed dating laboral demuestra una vez más que todas trabajamos con el mismo objetivo y que el impacto siempre es mayor si trabajamos en red”, dice Burgueño. Un esfuerzo colectivo de muchas personas gracias al cual muchas otras consiguen un empleo y algo mucho más importante: recuperar su optimismo.

 

Texto: Laura Calçada
Ilustraciones: Laura Liedo