Dicen que hay ciertos eventos, ciertas oportunidades, que son capaces de cambiarte la vida. No tengo duda de que esta beca ha sido la más importante de todas. Cada becario tiene una historia detrás, y a mí me gustaría contar, aunque brevemente, la mía.*

Mi padre, que siempre se ha preocupado mucho por mi formación y por mi futuro, jamás pensó que estudiar periodismo fuese una buena idea. Aunque lo intenté una y otra vez, parecía que no estaba dispuesto a dar su brazo a torcer. Mientras tanto, yo me había presentado ante la dirección de mi instituto como candidato para presentar la gala de graduación Y allí, un día de junio del 2011, estaba yo, vestido con un traje que me quedaba grande, en un escenario delante de todos mis compañeros de último año de bachillerato y sus familiares y amigos. Todo esto resultó ser un éxito: la gente se reía y aplaudía con ganas y yo conseguí, por unas horas, olvidarme de todo el asunto de qué iba a pasar con mis estudios universitarios.

Lo que yo no sabía mientras estaba en el improvisado backstage de aquel auditorio ceutí al aire libre es que varios padres y alumnos se habían acercado a mis padres para felicitarles por mi actuación. “Este chico vale mucho”, les dijeron. Y ahí algo cambió en la cabeza de mi padre. Poco después, me dio permiso para estudiar lo que yo quisiera, con una condición: “Si te estrellas, que sea tú solito”. Toda la responsabilidad de mi futuro recaía entonces sobre mis hombros, pero pensé que prefería estrellarme.

Tuvimos más de una bronca, pero yo seguía en mis trece. Quería ser corresponsal. No sabía cómo, pero lo iba a conseguir. Y al final, gracias a la beca de ”la Caixa” y la Agencia EFE, lo he logrado. Hoy es mi última noche en Pekín porque mañana viajo a Nairobi, donde voy a firmar un contrato como corresponsal de la Agencia EFE, ya contratado y en plantilla.

Ahora sé que todo el esfuerzo que hice, todas las peleas que tuvimos en casa, todos los veranos que me quedaba en casa estudiando idiomas en vez de dedicarme a ir a la playa y a salir de fiesta como me hubiera gustado, todas las veces que intenté escribir algún artículo para mejorar como periodista, todo, ha merecido la pena. Y sé que gran parte es debido a eso, a mi esfuerzo y tesón, pero otra gran parte —y no menos importante— es gracias a vosotros y a la confianza que depositasteis en mí. Hoy termino mi beca, pero jamás dejaré de ser becario de ”la Caixa” y siempre recordaré con orgullo dónde empecé y quién me dio la oportunidad.

Muchas gracias,

Víctor

 

*Este texto es un extracto de un correo electrónico que Víctor Escribano envió a la Fundación Bancaria ”la Caixa”. Víctor es becario de la XI Edición del Programa de Becas de Periodismo y Comunicación Audiovisual ”la Caixa” – Agencia EFE. Este programa tiene como objetivo dar apoyo a las jóvenes promesas del periodismo y se puede seguir en Twitter en #EFElaCaixa.

 

 

Ilustraciones: Alejandra Velasco