Snapchat, Twitch, YouTube, Netflix, WhatsApp, Glovo. En esta parte del planeta vivimos hiperconectados. La tecnología digital ha llegado para quedarse. Y con ella, se abre un mundo de oportunidades, también para aquellos que más lo necesitan. La Fundación Telefónica y la Fundación Bancaria ”la Caixa” impulsan conjuntamente ProFuturo, un proyecto ya presente en 23 países de Latinoamérica, Asia y África que tiene por objetivo que todos los niños y niñas puedan tener igualdad de oportunidades a través de una educación digital de calidad.

Imagínate que tienes una mochila. Una mochila pequeña, de equipaje de mano. De esas en las que tienes que medir muy bien qué metes dentro porque luego vuelas con una compañía low cost. Ahora intenta meter una cámara compacta, un reproductor de MP3, una grabadora, un módem, un álbum de fotos, una consola, un disco duro, un calendario, una calculadora, una libreta para dibujar, un GPS, una brújula, un cronómetro, una enciclopedia, tus libros favoritos, un pen drive, un reloj y una tele, con su mando a distancia. Imposible.

 

 

Pero ¿y si ese montón de cosas te cupiera en la mano? El smartphone y las tabletas suman cada día más prestaciones y se han convertido en miles de cosas en una. Para muchos, son nuestra mochila contemporánea. Una mochila que nos permite estar más cerca unos de otros y ayudar a quienes lo necesitan mientras hacemos cosas que nos gustan. Una mochila que, con un simple clic, nos lleva de viaje al futuro (e incluso al espacio). Una mochila con la que construir un conocimiento más democrático, acceder a la cultura y aprender cosas que antes no sabíamos dónde encontrar. Una mochila, en definitiva, que nos permite soñar y crecer como personas, en todos los sentidos.

Sin embargo, aunque en esta parte del planeta a veces parezca que vivamos pegados a pantallas, en realidad un tercio de los jóvenes del mundo, 346 millones, todavía no tiene acceso a internet. Y eso no hace más que ampliar la desigualdad entre zonas pobres y ricas, porque reduce las posibilidades de los menos favorecidos en una economía cada vez más digital: hoy en día la conectividad es sinónimo de oportunidad.

Transformar el aprendizaje desde la tecnología es precisamente la idea que persiguen la Fundación Telefónica y la Fundación Bancaria ”la Caixa” a través del proyecto ProFuturo. Y lo hacen con una propuesta educativa que empodera al docente y que ya ha acercado esa tecnología y contenidos digitales de calidad a 5,6 millones de niños en zonas vulnerables de 23 países del mundo.

“No hay mayor recompensa que ver cómo el programa se implanta de forma tan positiva en los centros educativos y logra aumentar la motivación de alumnos y profesores y reducir el absentismo escolar”, afirma la directora de ProFuturo, Sofía Fernández de Mesa. El presidente de la iniciativa, César Alierta, explica que la meta final es “aprovechar la tecnología para reducir la brecha educativa”. En definitiva, ofrecer una mochila de herramientas a quien más lo necesita para que todos podamos crecer y soñar.