Hoy no es un martes cualquiera, sino #GivingTuesday. Hoy, en todos los rincones del mundo, hay alguien haciendo algo por los demás. Y hay muchas razones que nos empujan a hacerlo: desde querer devolver un favor hasta sentirnos bien con nosotros mismos. Porque se ha comprobado científicamente que hacer una buena acción nos hace felices y que la increíble evolución de nuestra especie se debe precisamente a la cooperación entre individuos. La lista de motivos para hacer algo por alguien es infinita. Pero lo curioso es que no hemos encontrado ninguno para quedarnos de brazos cruzados.

En un principio, #GivingTuesday nació como alternativa a los días que lo preceden, el Black Friday y el Cyber Monday. “Ayer se hablaba de que el consumo medio del Black Friday fue de 103 euros por persona. Y se trata de decir: oye, si te puedes gastar 100 euros en un día, seguro que puedes donar algo”, señala Ricard Valls. Tras conocer la iniciativa en EE. UU. y ver como países de todo el mundo empezaban a sumarse, en el 2015 este empresario y su socio en la Asociación Española de Fundraising, Juan Meza, decidieron encargarse de promoverla en España. Y tardó poco en dar resultados. En estos dos años de #GivingTuesday, impulsado también por la Obra Social ”la Caixa”, se han recaudado casi un millón de euros para proyectos sociales.

 

 

Ayudar a parar el tráfico ilegal de tigres junto con WWF, hacer que cada vez haya menos familias en situaciones de pobreza extrema sumándote a Hotel Invisible o conseguir que todos los niños tengan las mismas oportunidades son solo algunas de las cosas que puedes hacer. Este año hay cerca de 300 proyectos involucrados. “Pero sobre todo se trata de moverse, de hacer, aunque sean pequeñas acciones por los demás. Celebramos, por encima de todo, la acción de dar”, puntualiza Juan. “Al final hablamos de construir un tejido social, hablamos de relaciones”, prosigue Ricard, “entre personas y fundaciones o entre voluntarios, gente que se conoce a raíz de colaborar en la misma causa…”. Y son relaciones que quizás nazcan a raíz de un solo día, pero que no tienen por qué tener fin.

Si no puedes hacerte voluntario de alguna asociación porque tienes poco tiempo libre, seguro que un día encuentras un hueco para ir a donar sangre. Y si no puedes donar sangre porque no llegas al peso recomendado, seguro que hay alguna chaqueta en el armario que hace siglos que no te pones, o juguetes que ya no usas y que puedes donar. Puedes organizar una recogida de alimentos o donar para una causa en la que creas. Y si no tienes tiempo hoy, no importa: puede ser mañana, la semana que viene o cuando sea. En definitiva, si no puedes encontrar una sola razón para no hacer algo, no te comas más la cabeza y hazlo.

 

Fotografía: Laia Sabaté