El puente de la bahía en Qingdao (China) es el puente sobre el mar más largo del mundo. Así como este fue construido para salvar los 40 km que separan a dos ciudades, los puentes creados desde 2006 por Incorpora nos permiten vencer otro tipo de distancias. El programa celebra ahora una década creando puentes y apretones de manos entre personas.

En sus primeros 10 años de trayectoria, el programa de inserción laboral promovido por la Obra Social ”la Caixa” ha facilitado 132.000 empleos a personas en riesgo de exclusión social en toda España. Que vienen a ser 132.000 apretones de manos. Y si cada apretón mide más o menos un metro, eso son ya algo más de 40 km.

Cifras como estas no se ven todos los días. Por esta razón, Incorpora ha celebrado sus 10 años en capitales de toda España: en estos actos se reconoce la labor social llevada a cabo por 40.930 empresas, 364 entidades y 738 técnicos de inserción laboral que solo este año han facilitado 28.016 puestos de trabajo. “Hace 10 años que el programa une las manos de muchas personas para ayudar a otras”, ha explicado el director general de la Fundación Bancaria ”la Caixa”, Jaume GiróUn compromiso representado en el galardón que se da a las iniciativas más destacadas: dos manos unidas como un puente en construcción.

 

José Aguilera, vicerrector de personal y administración en la UAB

 

Y si lo que garantiza estabilidad a los puentes es el hormigón, las plataformas de inserción laboral e integración social creadas por Incorpora se basan en la confianza. Se trata de creer en el talento que todo el mundo lleva dentro. “Todos los trabajadores son necesarios: eso es lo que ganamos”, señala José Aguilera, vicerrector de personal y administración en la Universidad Autónoma de Barcelona.

La entidad, premiada por su especial colaboración con el programa, contrata cada año a decenas de personas con discapacidad para trabajar en su biblioteca. Lo que en otro ámbito sería un hándicap, aquí no tiene ninguna importancia. “Cada uno nace con unas características que no son ni mejores ni peores, sino diferentes”, prosigue José, “y nosotros tenemos mucho trabajo que ofrecer y de muchos tipos”.

 

Mónica del Castillo, directora de recursos humanos en Audens Food

 

Un árbol tumbado sobre un río, una hilera de rocas a la orilla del mar: todas las pasarelas tienen siempre un inicio y un final, un objetivo que alcanzar. En este caso, “lo más gratificante es la posibilidad de ayudar a la gente”, comenta Mónica del Castillo, directora de recursos humanos en Audens Food (empresa galardonada por ser de las que lleva más años vinculada a Incorpora).“Y lo mejor es que es algo recíproco”, añade su compañero José María Martínez, “Tú ayudas a que las personas puedan desarrollarse en su vida personal, mantener una familia, tener oportunidades… y ves que funciona, y eso es para nosotros una gran recompensa.” Los puentes, ciertamente, son caminos que siempre se recorren en ambas direcciones.

 

Foto de portada: Román Yñán
Retratos: Rita Puig-Serra