A los 50 años eras doña Rosa y ahora, a los 80, te llaman Rosita. Antes el médico te hablaba a ti y ahora, a tu acompañante, como si tú no estuvieras. Te eligen la ropa y te dicen cuándo cortarte el pelo. Y ya han decidido, sin consultarte, dónde debes vivir. Cuando nos hablan del maltrato a las personas mayores, solemos imaginarnos algo físico, pero estos pequeños abusos cotidianos tan extendidos y aceptados también minan la calidad de vida y los derechos de las personas mayores. Para tratar de devolvérselos, en el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, el programa para personas mayores de la Fundación ”la Caixa” ha transmitido on-line una charla-reflexión, dinamizada por la periodista Gemma Bustarviejo y que ha contado con la presencia de Marijé Goikoetxea, doctora en Derechos Humanos; Julia Máiquez, psicóloga y dinamizadora del taller de Buen Trato, y Teresa Oliveras, voluntaria del programa. Además, hemos hablado con Isabel Martínez, presidenta de la fundación HelpAge en España, entidad que colabora con el programa con el objetivo de sumar iniciativas que sensibilicen sobre el buen trato a este colectivo.

Dices que la discriminación por razón de edad es una de las más invisibles.
Y lo digo con total conocimiento de causa. He sido secretaria general de Política de Igualdad en el 2008 y de Política Social en el 2010. Y cuando empezamos a elaborar el Libro blanco del envejecimiento activo, empecé a tomar conciencia de la vulneración de derechos de las personas mayores. Vi que nos queda todo por hacer.

 

Personas mayores conversando

 

¿Dirías que somos conscientes de lo edadistas que somos?
No. Son valores sociales muy interiorizados. Aún somos muy tolerantes con según qué tipo de abusos. Vemos normal que los hijos decidan por su cuenta “este mes te vienes a vivir a casa”, separándole de su entorno, vecinos, actividades… cuando la persona no quiere. O que decidan qué hacer con su dinero sin consultarle. Debemos respetar sus derechos físicos, emocionales y financieros, su proyecto de vida y su derecho a decidir.

¿Es más frecuente en España que en otros países?
Mira, desde HelpAge elaboramos un índice de bienestar de las personas mayores cada dos años —valorando salud, educación, empleo o entorno seguro— y España está en el puesto 24 de 90. Si nos comparamos con otros países de Europa, estamos mejor en cuanto al sistema público de salud y el entorno de seguridad (por eso tantos extranjeros vienen a Andalucía o la Comunitat Valenciana a jubilarse), pero bastante peor en cuanto a compatibilizar la jubilación con alguna actividad productiva. Las personas mayores que lo deseen deben poder seguir desarrollando su actividad profesional.

El coronavirus ha puesto en evidencia el camino que nos queda por recorrer, ¿no?
Se ha puesto de manifiesto cuál era nuestra consideración social hacia las personas mayores: discriminatoria y de segunda. Una pregunta para reflexionar: ¿cómo hubiéramos actuado si el colectivo más vulnerable hubieran sido los niños?

¿Te acuerdas cuando, al principio, oíamos eso de “no es para tanto, la COVID-19 es letal para las personas mayores”?
Y otras cosas que no hemos oído públicamente, pero sabemos que se han pensado, como “bueno, pues eso que nos ahorramos en pensiones”. Yo, a las personas que han dicho o pensado eso, les diría que es una circunstancia a la que todos vamos a llegar. Así que empecemos a tratar como nos gustará ser tratados.

Desde luego, el 2020 se lo está poniendo difícil a las personas mayores…
Pero a pesar de saberse población de riesgo, las personas mayores están demostrando una resiliencia, tolerancia y paciencia brutales, y un gran sentido ciudadano para prevenir infectarse e infectar, tanto en residencias como confinados en sus casas en soledad.

Incluso ahora, nos aportan grandes valores.
Solidez, conocimiento, sabiduría, paz y, bueno, ¡recursos de subsistencia a muchas familias! La publicidad ya ha empezado a verles como consumidores. Ellos también generan riqueza.

Volviendo a las residencias, ¿crees que debería replantearse su gestión?
Las residencias han hecho lo que han podido. Lo que hay que replantearse seguro es el sistema de cuidados. Algunos familiares y directores de residencias me han hablado de personas que llevaban años sin que ningún familiar diera señales de vida hasta la pandemia. Tenemos que replantearnos el papel de las personas mayores en nuestra sociedad, y ver cómo hacemos para que las residencias no se conviertan en espacios aislados donde las dejamos abandonadas a su suerte.

El maltrato hacia las personas mayores es un problema con prevalencia en todo el mundo. Desde el programa para las personas mayores de la Fundación ”la Caixa”, se están llevando a cabo programas de sensibilización, actuación y formación para mejorar el buen trato hacia este colectivo. ¿Qué te parecen estas iniciativas?
Colaborar con ellos siempre es un honor. Ahora mismo en España no tenemos ningún actor social y filantrópico tan volcado en las personas mayores, que invierta tantos recursos, medios y conocimiento. Es así objetivamente. Ojalá sigan en esa línea.

¿Y desde HelpAge cómo estáis ayudando durante la pandemia?
Como principal organización a escala mundial y única especializada en personas mayores en situaciones de crisis humanitaria, desde principios de marzo no hemos dejado de enviar, ni una semana, protocolos y criterios de actuación a residencias, hogares, Defensor del Pueblo, fiscalía… Y luego, desde la Mesa Estatal por los Derechos de las Personas Mayores (junto a la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, la Fundación Pilares, CEOMA, UDP, Cruz Roja, Cáritas…), hemos enviado dos documentos con propuestas concretas de actuación al Gobierno y a las administraciones públicas: uno al principio de la crisis y otro durante la desescalada. Aunque nos hubiera gustado que nos hiciera más caso.

¿De qué logros te sientes más orgullosa?
De haber colaborado en la elaboración del Plan nacional de Derechos Humanos y el proyecto de Ley de Igualdad de Trato, que traerán mayor conciencia social sobre los derechos de las personas mayores.

¿Y cuál es el próximo objetivo que quieres ver cumplido?
Que se apruebe una Ley de Igualdad de Trato, que reconozca la edad de manera clara en los motivos antidiscriminatorios, y una convención internacional sobre los derechos de las personas mayores por parte de las Naciones Unidas, ya que eso supondría indicaciones claras para el Gobierno sobre qué derechos de las personas mayores deberían estar garantizados por ley.

¿A ti qué te aporta esta lucha altruista?
Sentirme una ciudadana activa. Y devolver a la sociedad lo que esta me aporta contribuyendo, aunque sea un poquito, a que otras personas puedan vivir mejor y más dignamente. Eso no lo paga el dinero.

¿Cómo crees que sería el mundo si las personas mayores tuvieran igualdad de derechos?
Nos equivocaríamos menos, seríamos más productivos, tendríamos mejores indicadores de desarrollo y seguro que contribuiríamos a ser una sociedad más feliz.