La esperanza de vida aumenta. Cada día estamos más cerca de vencer a enfermedades como el SIDA, que en su día parecían incurables e irremediablemente mortales. Por suerte, la comunidad científica nunca ha creído en imposibles. Los científicos nunca se rinden. Y ahora, para acelerar la salida al mercado de proyectos biomédicos que mejoren aún más el bienestar de nuestra sociedad, nace CaixaImpulse Consolidate, una nueva línea del programa CaixaImpulse de ”la Caixa” con la colaboración de Caixa Capital Risc que pretende apoyar a proyectos avanzados de innovación en salud y ciencias de la vida hacia etapas de desarrollo más cercanas al mercado.

Antes de poner en marcha esta nueva iniciativa, se realizó una prueba piloto que contó con la participación activa de tres proyectos: Dermoglass, un apósito para la curación de heridas; Oniria, una nueva estrategia terapéutica para pacientes oncológicos, e Hiparco-Score, un kit para predecir la respuesta de pacientes con hipertensión a tratamientos para la apnea del sueño. Centrándonos en este último proyecto, este kit patentado por la empresa Onira Research podría proporcionar a millones de personas una gran alternativa para tratar su tensión arterial; sobre todo, considerando que a día de hoy no existe tratamiento para los pacientes hipertensos resistentes. Si todo sigue según lo planificado, a finales del 2022 ya estará disponible.

 

 

En el mundo, más de 1.300 millones de personas padecen hipertensión. De ellas, se estima que un 10 % no mejora al tomar la medicación habitual. Estos pacientes son los hipertensos resistentes. La OMS considera, a fecha de hoy, la hipertensión como la mayor causa de muerte prematura en la población a nivel mundial. Debemos considerar que, si no se trata, la tensión arterial alta puede provocar episodios cardiológicos graves al cabo de entre uno y tres años. Con todo ello, la importancia de encontrar tratamientos alternativos para los pacientes hipertensos resistentes cobra especial relevancia.

Viendo la enorme gravedad del asunto, un equipo de científicos de primer nivel de la Spanish Sleep Network, entre los que se encontraban el doctor en biología Manuel Sánchez de la Torre y el médico neumólogo Ferran Barbé, se dieron cuenta de un hallazgo capaz de cambiar el futuro de los hipertensos resistentes: resulta que el mismo tratamiento CPAP (Continuous Positive Air Pressure) que recibían para tratar la apnea del sueño (una patología presente entre el 60 y el 80 % de estos pacientes) conseguía, además, reducir la hipertensión de la gran mayoría de casos, los estabilizaba y los sacaba de la zona de riesgo.

“Aquí podrías decir que ya lo teníamos. Pero todavía hay un 30 % de los pacientes con los que el CPAP —un dispositivo que emite un flujo de aire constante en la vía aérea durante el sueño y que es el tratamiento habitual de la apnea del sueño— no funcionaba. Así que nos pusimos a trabajar para desarrollar Hiparco, un kit de diagnóstico predictivo que permitiera saber qué paciente con hipertensión resistente iba a bajar su presión arterial si trataba con CPAP su apnea del sueño”, explica Sánchez de la Torre. Según el doctor, se trata de un kit de predicción in vitro basado en la observación de ciertos biomarcadores en muestras de sangre; en concreto, unas moléculas que se llaman micro-ARN.

“Completamos el desarrollo científico en el 2013, registramos la patente, publicamos los resultados en una de las mejores revistas científicas del mundo y empezamos el camino de la transferencia: de la idea, a la práctica clínica o al tejido empresarial. Nos presentamos a la Convocatoria 2016 de CaixaImpulse y, a partir de ahí, no hemos parado de crecer”, relata el investigador. “Sin el impulso de ”la Caixa” no hubiéramos podido empezar el desarrollo del negocio, la creación de la empresa actual. Porque en el momento en que acaba la ciencia de un proyecto, mi labor, mi implicación, termina. CaixaImpulse nos proporcionó un CEO, Pablo Campos, a principios del 2019 y gracias a su conocimiento sobre desarrollo y constitución de empresas y el apoyo de los mentores de ”la Caixa”, hemos podido continuar por un camino que nos ha llevado por fases tan complejas como la evaluación del mercado, la protección intelectual, el marcaje del producto en diferentes continentes, el desarrollo del negocio… y que yo no hubiera podido superar solo por desconocimiento”, reconoce el científico.

“Me considero afortunado de formar parte de un proyecto así”, asegura Campos, CEO de Onira Research. “Me han convencido para unirme porque este proyecto genera una diferencia, es algo que puede ayudar a millones de personas, lo que es motivante en sí mismo, desde un punto de vista personal y profesional. Todos tenemos algún conocido con hipertensión. Nuestro estilo de vida ha convertido esta alteración clínica en una pandemia —¡dicho por la OMS!— y me encantaría ver que podemos evitar muertes y episodios cardiovasculares graves. Esperamos seguir con paso firme y que a finales del 2022 sea posible conseguir trasladar esta tecnología al mercado”.

“Esta es la culminación del trabajo no solo de las cuatro personas que remamos más fuerte en Onira Research, sino de todo el equipo científico y humano detrás del desarrollo de la tecnología, como el que nos apoya desde el IRBLleida y CIBERES. Esas personas que participan científicamente y clínicamente en este proyecto también son absolutamente capitales en nuestra iniciativa. Un organismo vivo que se retroalimenta, y que consigue que proyectos como Hiparco sean una realidad y que millones de pacientes a nivel global conviertan su sueño en salud y mejoren su calidad de vida”.

 

Texto: Ana Portolés
Ilustración: Malota