En muchos aspectos, internet nos ha hecho la vida más fácil. Si antes para recolectar fondos había que montar un tenderete de limonada u organizar un evento multitudinario, ahora basta con montar un crowdfunding on-line para conseguir que se hagan realidad proyectos como la primera línea de ropa del Sindicato de Vendedores Ambulantes o que aprender a programar llegue a todos los colegios. Además, las plataformas de microdonativos on-line nos permiten enterarnos mejor de la gran cantidad de causas en las que podemos aportar algo, escoger la que va con nosotros y sentirnos parte de ella. Con los galardones “La causa del mes”, la plataforma migranodearena.org y la Obra Social ”la Caixa” quieren precisamente premiar todas aquellas iniciativas que consiguen sumar más colaboraciones.

 

Una cuestión de pelo

A internet –y, por extensión, a la gente– le flipan los animales. Cada día pasan por nuestras pantallas trillones de GIF de gatitos, vídeos de loros bailando y artículos de quokkas que se hacen selfis. En internet, el amor por nuestros amigos peludos es tal que hasta ha nacido una nueva lengua para hablar de perretes, el DoggoLingo. Pero, a los animales, tenemos que quererlos también más allá de las pantallas, más allá de su potencial para convertirse en memes. En la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales llevan más de 10 años trabajando por los derechos de todos ellos, difundiendo desde servicios de adopción hasta campañas contra el maltrato animal en circos o acuarios. Con un poco de pelo de más, eso sí, pero los animales son seres vivos y, como tales, se merecen una vida digna y segura.

 

FAADA – Candidata a “La causa del mes” de marzo del 2018

 

Predicar en el desierto

Aunque los podcast cada vez le hagan más competencia y suene ya a épocas pasadas, la radio sigue siendo necesaria. Y más aún en aquellos sitios en los que la comunicación puede salvar vidas. Es el caso de los campos de refugiados saharauis, para los que su Radio Nacional significa la posibilidad de seguir conectados al mundo. Que no es poco. Precisamente bajo el lema “Lo que no se escucha, no existe” y con la intención de apoyar esta radio para que no desaparezca, un grupo de jóvenes periodistas han fundado la asociación Un Micro Para El Sahara. El pasado octubre, por ejemplo, viajaron hasta los campamentos para llevar material técnico a las estaciones radiofónicas. Y no lo hicieron solos: los acompañaron los periodistas Ángel Carmona, Amaya Prieto y Javier Hernández, de Radio Nacional de España, quienes impartieron talleres sobre cómo comunicar en medio de la nada. Nunca lo de “predicar en el desierto” había sonado tan bien.

 

Un Micro Para El Sahara – Ganadora de “La causa del mes” de agosto del 2017

 

La solidaridad que cabe en una mano

Cinco palabras dan para mucho más de lo que parece. Se cuentan con los dedos de una mano, pero con ellas puedes desde casarte (“Os declaro marido y mujer”) hasta romper un corazón (“No eres tú, soy yo”). Fíjate si dan de sí que al escritor Herman Melville aún le sobraron tres para pasar a la historia (“Llamadme Ismael”, reza el inolvidable comienzo de Moby Dick). Cinco son también todas las que la Asociación de Escritores Solidarios Cinco Palabras necesita para colaborar, mes a mes, con diversas causas benéficas. Cada semana, en su web se proponen cinco términos para que, quien quiera, escriba un relato de un máximo de cien. Luego, a finales de mes, estas pequeñas cápsulas de literatura se recogen en un volumen solidario, y todos los beneficios se donan a iniciativas sociales.

 

Asociación de Escritores Solidarios Cinco Palabras – Ganadora de “La causa del mes” de enero del 2017

 

Ilustraciones: Pol Montserrat