A pesar de que las desigualdades entre hombres y mujeres han sido una constante a lo largo de la historia y siguen presentes en muchos ámbitos, la magistrada Glòria Poyatos no duda en destacar los avances de las últimas décadas: “Hemos avanzado mucho porque hemos logrado la conquista de la igualdad formal, la de las leyes; el gran desafío de este siglo es conquistar la igualdad real. Libros como Todas. Crónicas de la violencia contra las mujeres contribuyen a la concienciación de una sociedad que todavía vive en la cultura de la igualdad simulada”.

Todas. Crónicas de la violencia contra las mujeres es el primer título de la recién estrenada colección Compromiso de Libros.com, editado bajo la batuta del Premio Pulitzer Javier Bauluz, en colaboración con la Obra Social ”la Caixa”. El libro, que aborda temas tan duros como la trata, la explotación laboral, la transfobia o el feminicidio, cuenta con la firma de periodistas, corresponsales y activistas con una sólida trayectoria en lo que a defensa de los derechos humanos con perspectiva de género se refiere: Mónica García Prieto, Helena Maleno Garzón, Patricia Simón y Lydiette Carrión. El prólogo corre a cargo de la magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Canarias y presidenta de la Asociación Española de Mujeres Juezas, Glòria Poyatos. Con ella tuvimos la oportunidad de charlar antes de la presentación del libro en Madrid.

 

Glòria Poyatos

 

Glòria destaca que si esa igualdad real no se ha logrado es porque hay una serie de elementos que contribuyen a sostener las desigualdades: “Son elementos muy peligrosos porque son inmunes a las leyes, afectan por igual a hombres y mujeres, no discriminan por edad y se dan en cualquier nivel cultural o estatus económico: se llaman estereotipos, prejuicios y roles de género. Cuando estos traspasan nuestro tejido perceptivo, los identificamos como nuestra propia forma de pensar y no los vemos como un problema que requiera una solución legal o de otro tipo”. Por eso se vuelven sólidos y se perpetúan a lo largo del tiempo. En el caso de las mujeres, algunos de los que perviven son el del rol de mujer cuidadora, el de mujer mentirosa o el de “sexo débil”.

“Vivimos en una cultura que dice que somos iguales, pero que no actúa como si lo fuéramos. Es una sociedad bipolar, que cosifica a las mujeres con cada anuncio de televisión; establece permisos parentales distintos para mujeres y hombres; tiene una RAE que dice que sexo débil es ‘conjunto de las mujeres’ y sexo fuerte, ‘conjunto de los hombres’, y no hay ni rastro de las mujeres en los libros de historia de nuestros hijos e hijas”, afirma Glòria. Del mismo modo, en la propia justicia, apenas hay rastro de las juezas en las fotos oficiales. La carrera judicial española, en la que actualmente el 52 % son mujeres juezas, dispone de una cúpula formada por el Tribunal Supremo en la que, de sus 77 integrantes, solo 11 son mujeres. Este dato no ha cambiado desde el 2010.

El prólogo de Glòria concluye con una llamada a la acción. Y la educación juega, para ella, un papel fundamental en este sentido. Por eso, desde la Asociación de Mujeres Juezas de España han lanzado Educando en Justicia Igualitaria, un programa de divulgación con perspectiva de género dirigido a niños y niñas de entre 9 a 16 años, basado en los valores de igualdad, justicia y educación. Ya que las leyes son, por el momento, insuficientes, solo actuando desde las bases lograremos cambiar las cosas.

 

Texto: María Arranz