Que la cultura nos ha aliviado el confinamiento a muchos es algo que quedó claro desde el principio. Conciertos on-line, recitales de poesía a través de redes sociales, horas eternas en canales de distribución de series… Confiésalo: de no haber sido por el acceso inmediato a la cultura (y que muchos artistas brindaron de forma desinteresada), el encierro se hubiera hecho más duro. Por eso, conscientes del valor que aporta la oferta cultural, los organizadores del cinefórum del EspacioCaixa Girona adaptaron las sesiones a la nueva situación. Así, crearon un espacio de debate virtual para los usuarios, que han seguido comentando las propuestas semanales desde casa. El fin de semana pasado abrieron la experiencia más allá de Girona y ha tenido tal éxito que el aforo, limitado a 100 personas, se les ha quedado pequeño. Aunque la sala sea virtual.

Angi lleva años frecuentando el EspacioCaixa Girona, aunque ella vive en Palamós. Cada semana se arreglaba, cogía el coche y conducía más de media hora para acudir a la cita cultural del centro. “Debo confesarte que uno de los aspectos que más me gusta del nuevo formato del cinefórum virtual, además de ahorrarme el rato de coche, es que puedo participar desde casa y en pantuflas. Más cómoda, ¡imposible!”. Aunque es una de las usuarias más jóvenes de este espacio, Angi tiene compañeros que rondan los 70 años. Y asegura que el estigma que tiene la sociedad frente a las personas mayores y la tecnología no es tal. 

 

 

“Somos un grupo de unas 18 personas, y casi todas se animan a comentar el fragmento de película. Algo que no sucede cuando nos encontramos de forma presencial”. Y de ahí saca Angi la segunda gran ventaja de este nuevo formato. “Personalmente, me siento muchísimo más cómoda. Cuando lo hacíamos presencial, siempre comentaban los mismos tres o cuatro, que tienen muchos más conocimientos técnicos sobre cine que el resto. Y al final, me sentía cohibida y participaba menos de lo que en realidad me hubiera gustado. Con este formato, me siento mucho más libre. Y creo que el resto de compañeros, también”.

Pero, ¿cómo se organiza un cinefórum virtual? Pau Borbonet, uno de los trabajadores de la cooperativa CIMAE, que es la que da el servicio de cinefórum en el EspacioCaixa Girona, es quien está detrás de todo el tinglado. “Hemos seguido una estructura muy dinámica, pero con tiempo suficiente para que quien participara pudiera tomárselo con calma”, comenta. “Primero yo les paso el enlace del fragmento de la película de la semana, junto con la sinopsis, para que se hagan una idea de qué va, porque son trozos cortos. Y también les mando unas preguntas relacionadas con el tema que vamos a tratar, cuya temática siempre está relacionada con el valor que las personas mayores aportan a la sociedad. Una vez visionado, viene el día de reflexión, para que puedan pensar con calma cuál es la postura que quieren defender. Y finalmente, el debate. Como lo hacemos todo a través de un grupo de WhatsApp, hemos establecido unas horas para poder comentar. De nueve de la mañana a nueve de la noche. Son doce horas, tiempo más que suficiente para tener una buena conversación. Hemos dado la opción de hacer un debate viéndonos las caras, a través de videollamada, los jueves. Pero no ha tenido mucha aceptación. Y el viernes, les mando a los participantes las principales conclusiones y distintas visiones que han debatido”.

“La experiencia me ha gustado tanto que creo que deberían mantenerla”, dice Angi, quien ha intentado que algunas amigas suyas se unieran al grupo. “El hecho de poder participar en una actividad cultural como esta a mi ritmo, a través de las nuevas tecnologías, me aporta mucha calma. Me libero de todo el estrés de tener que coger el coche, pasar tiempo en la carretera o tener que llegar a la hora. De esta forma, puedo gestionar mi tiempo a mi ritmo.” 

En cuanto a los temas elegidos para fomentar el debate en esta experiencia de cinefórum virtual, Pau comenta que “intentamos que den juego. Y aportamos información sobre las cuestiones que surgen en el debate. Por ejemplo, la película de esta semana, Gran Torino, la hemos relacionado con el buen trato hacia las personas mayores, por la conmemoración, el pasado 15 de junio, del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. También salió el tema del testamento vital; algunos participantes pidieron más información sobre ello y les facilitamos dónde encontrarla”.

Pau ha tenido bastante más trabajo estos días, en los que ha preparado el salto fuera de las fronteras de Girona de esta actividad. “Ampliar la experiencia ha ido muy bien. Hemos formado cuatro grupos de un máximo de 25 personas para poder controlar de una forma ágil el debate. Así que, además de con nuestro grupo de Girona, hemos comentado la película con personas de Extremadura, Andalucía o Madrid. Hemos llegado a tener hasta 200 entradas de comentarios en algún grupo, con un debate enérgico y muy interesante. Estamos muy contentos, porque las personas que participan también agradecen mucho la experiencia. Quién sabe, quizás tenemos que abrir más grupos en un futuro para dar cabida a todas las personas que se han quedado con ganas de cine”.

 

Texto: Itziar Lecea
Fotografía: Marina Castells