Los cristianos católicos, ortodoxos,  protestantes y anglicanos; los musulmanes, los sijs, la comunidad bahaí, la Iglesia de la Cienciología, los cristianos protestantes y otras tradiciones religiosas han abierto las puertas de sus espacios en Barcelona para celebrar la Noche de las Religiones, un encuentro cultural y espiritual que tiene como objetivo compartir, respetarnos, ponernos en la piel del otro y entendernos cada día más. El evento, que este año llega a su 5ª edición, está organizado por AUDIR y cuenta con el apoyo del proyecto de Intervención Comunitaria Intercultural (ICI) de la Fundación ”la Caixa”.

“Algo podría ocurrir en cualquier momento, y si no estás absolutamente alerta, absolutamente en calma, te lo vas a perder. En ese estado, toda tu atención está en el ahora. […] En esa espera no hay tensión ni miedo; solo una presencia alerta. Estás presente con todo tu ser, en cada célula de tu cuerpo”. Este pedacito del famoso libro El poder del ahora de Eckhart Tolle describe una sensación que seguramente han tenido los participantes de la Noche de las Religiones, ya que la presencia plena y consciente es un factor común en todas las creencias espirituales

“Me encanta la religión, la antropología y la cultura que hay detrás, y esto solo lo puedes descubrir conociendo a la comunidad en vivo”. Así explica Belén Maviglia su presencia en la visita a los diferentes centros de culto del barrio de Gràcia de Barcelona, una de las actividades de la Noche de las Religiones, que organiza el Grupo de diálogo interreligioso de este distrito. La visitante tiene 34 años, es psicóloga de formación y está muy interesada en los rituales de las religiones. De hecho, dice que estos crean comunidad, ciclicidad y momentos que nos invitan a la reflexión. Tras visitar el centro de los Padres Carmelitas Descalzos, el grupo de 16 personas se desplaza a la Iglesia Evangélica del distrito barcelonés. 

 

 

Allá les espera Noemí Cortès, miembro de la Iglesia Evangélica de Gràcia, y Samuel Sais, de la misma congregación. Presentan la exposición de arte que han organizado este año en el templo. “¿Cómo transmitimos nuestra sensibilidad y espiritualidad en nuestras obras de arte?”, pregunta retóricamente Sais mientras muestra las fotografías y pinturas que llenan la diáfana iglesia. Las obras están hechas por miembros de la asamblea evangélica. “Nuestra iglesia es muy participativa” dice Cortès, que también es presidenta de la Institució Bíblica Evangèlica de Catalunya. Ella celebra la Noche de las Religiones como un momento para que la gente entre en la iglesia y descubra una entidad abierta al barrio. “Para que vean que somos gente normal”, dice sonriendo.  

La siguiente y última visita es a la asociación cultural budista Drukpa. Las mismas 16 personas recorren los siete minutos que separan las dos comunidades en el barrio de Gràcia. A la misma hora, otra ruta se está llevando a cabo al sur de la ciudad. En el Raval, un grupo está visitando el Centro Filipino Tuluyán – San Benito, de tradición católica, y la mezquita Tarek Ibn Ziad

Una vez llegados al templo budista, el grupo se divide en dos. El primero se descalza y sube unas escalerillas que llevan a una pequeña sala decorada con simbología del linaje al que pertenecen. Sentado al frente está el lama Jigme Yeshe Dorje, quien los recibe sonriente y los invita a sentarse. Seguidamente, hace una breve introducción del budismo y les habla de su experiencia. Margarita, que es cristiana católica y forma parte del Grupo de diálogo interreligioso de Gràcia, dice que es la segunda vez que visita este centro cultural y asegura que, aunque es muy diferente a lo que ella conoce, poco a poco lo va entendiendo mejor. “El lama lo expresa con mucha sencillez”, dice. Por su parte, Quim Cervera, exsacerdote y dinamizador de grupo, asegura que meternos en la piel de los otros y conocer sus rituales nos hace descubrir elementos escondidos de nuestra propia espiritualidad

La Noche de las Religiones ofrece un conocimiento asequible y accesible de una diversidad que existe, pero que a menudo se esconde por timidez, por miedo… por el recuerdo histórico de la beligerancia contra la religión. Este encuentro quiere visibilizar la diversidad religiosa desde una perspectiva de dignidad y es cada comunidad la que decide cómo se presenta a la sociedad”, explica Francesc Torradeflot, fundador y director de la Asociación UNESCO para el Diálogo Interreligioso (AUDIR). 

La Noche de las Religiones se inspiró en su homóloga de Berlín, que se celebró el año 2012, aunque pasaron unos años hasta que Torradeflot la viera viable en Barcelona. “Era escéptico porque me parecía superficial, folclórico, que tendríamos que trabajar mucho y, aun así, no veríamos resultados”. Asegura que fue el impulso de los jóvenes de AUDIR, su motivación, interés e implicación lo que la hizo posible por primera vez hace 5 años. El encuentro refleja el pulso espiritual de la sociedad barcelonesa; y las comunidades con más actividades creativas e innovadoras son las que reciben más visitas. 

Torradeflot vuelve a referirse a los jóvenes cuando hace balance del trabajo de AUDIR. “Me alegro de haber participado en el fomento del diálogo interreligioso. Gracias a la asociación, muchos jóvenes de diferentes tradiciones se han encontrado, se han hecho amigos y colaboran en este encuentro y en otros actos interreligiosos”. Un ejemplo, asegura, único en el sur de Europa. 

La visita a la comunidad budista Drukpa acaba con una meditación y la plegaria de Thangtong Gyelpo para pacificar el miedo a las enfermedades. El lama lee el texto en catalán y en tibetano, y nos explica que esta última es la lengua usada para transmitir los textos budistas. Cada participante le sigue con una copia, que les ha entregado como obsequio. Entonces una oyente pregunta: “¿Qué aporta el budismo a tu vida?”, y el lama responde que es un camino filosófico de autorrealización y conocimiento que te lleva a tener una consciencia despierta. A estar presente, con todo nuestro ser, como dice Tolle. 

Hace unos meses pensaban que la pandemia anularía la edición de este año, pero entre los aforos limitados y algunos eventos online –que han llegado para quedarse– la 5ª edición ha concluido con éxito y la cita es ya todo un referente consolidado en la ciudad condal. 

 

Texto: Laura Calçada
Fotografía: Laia Sabaté