De una forma casi instintiva, a nuestros niños y niñas les enseñamos a prevenir. A atarse los cordones de los zapatos para no caerse. A recogerse el pelo para no meterlo en la sopa. A mirar bien a izquierda y derecha antes de cruzar la calle. Porque sabemos que hay acciones de pocos segundos que evitan accidentes molestos. Y otras, como las vacunas, que pueden salvarles la vida. En la Semana Mundial de la Inmunización, hablamos con Gail Rodgers, investigadora experta en vacunas de la Fundación Bill y Melinda Gates, y Seth Berkley, epidemiólogo y CEO de GAVI, the Vaccine Alliance, con la que la Fundación ”la Caixa” creó en el 2008 la Alianza para la Vacunación Infantil que, con la colaboración de ISGlobal, lucha contra la mortalidad infantil en los territorios más desfavorecidos a través de la vacunación de los más pequeños.

En este 2020, cada 60 segundos mueren 3 menores por causas evitables con simples vacunas. Y esto se da, sobre todo, en las poblaciones más vulnerables, por lo que GAVI, the Vaccine Alliance se ha propuesto cumplir un lema: No dejar a nadie atrás. Y menos en momentos como el actual, en el que el mundo entero está sumido en una pandemia. “Hasta ahora, GAVI ha vacunado a más de 760 millones de niños y prevenido más de 13 millones de muertes”, asegura Berkley. “Pero, aunque hay un 90 % de los niños del mundo que han recibido al menos 1 vacuna, todavía hay un 10 % que no recibe ninguna dosis. Es hora de extender el sistema de salud hasta aquellos que viven por debajo del umbral de la pobreza. Si lo hacemos, tendrá un efecto positivo drástico en las muertes y problemas causados por la enfermedad”. 

Según estos expertos, llegar a los niños y niñas de las zonas más pobres es especialmente importante, ya que son ellos los que más probabilidades tienen de enfermar y, si enferman, de morir. “Primero, el sistema inmunológico de los niños no está totalmente desarrollado, lo que los hace más vulnerables. Y, después, está la desnutrición, el primer factor causante de muchas enfermedades, además de la falta de buenas condiciones higiénicas”, afirma Gail Rodgers, Senior Program Officer de la Fundación Bill y Melinda Gates

 

 

“La verdad es que, rico o pobre y sea del país que sea, ningún padre quiere pasar por la situación de tener un niño enfermo o verlo morir. Por eso, queremos el mismo estándar para cualquier lugar del mundo. Un nivel básico de salud que permita a los niños y niñas vivir en su potencial total”, reclama el CEO de GAVI. 

Desde la Fundación Bill y Melinda Gates, tienen muy claro que la solución pasa por invertir en investigación. Investigación para acabar cada vez con más enfermedades (neumonía, malaria, sarampión, coronavirus…). Investigación para abaratar las vacunas y los medicamentos (ya han logrado reducir un 30 % el precio de la vacuna contra la neumonía, con la colaboración del Serum Institute de India). E investigación para conseguir que, por ejemplo, la vacuna en una mujer embarazada pueda proteger al niño en sus primeros meses de vida o darle anticuerpos para prevenir la infección. “Trabajamos para conseguir formas cada vez más eficientes de prevenir la enfermedad, y vamos en la buena dirección”, resume Rodgers.

“Actualmente, estamos viviendo la irrupción del coronavirus, que causa neumonía. Y estamos viendo lo importante que es, en enfermedades como esta, prevenir más que curar”, explica Berkley mientras se investigan nuevas vacunas para las vías respiratorias que podrían conseguir prevenir en el medio plazo la enfermedad del momento.

“También hemos constatado la importancia del sector privado en toda esta cadena. Primero, la de los productores de vacunas. Hemos pasado de 5 a 17 en 20 años, lo que ha conseguido que el precio se abarate mucho con la competencia. Después, en cuanto a la innovación, que aún puede mejorar el acceso al suministro. Y por supuesto, la maravillosa colaboración de entidades como la Fundación ”la Caixa”, que es un ejemplo de empresa que entiende la importancia del dinero, el trabajo y la implicación de las personas. Ellos han puesto más de 13 millones de euros solo para la vacuna de la neumonía en Mozambique que, junto con lo que aporta la Fundación Gates, suma más de 16 millones de euros disponibles para adquirir vacunas, lo que es un logro extraordinario”, agradece el epidemiólogo. Desde el 2015, la Fundación ”la Caixa” y la Fundación Bill y Melinda Gates doblan, respectivamente, mediante aportaciones paralelas, todos los fondos donados a GAVI por parte del sector privado, multiplicando por cuatro los esfuerzos contra la mortalidad infantil.

“El problema es muy complejo. Mueren demasiados niños al año. Sin el trabajo de todos juntos —GAVI, la OMS, la Fundación ”la Caixa”, UNICEF, la Fundación Gates…— no podríamos conseguirlo. Es necesario que nos sigamos coordinando para unir nuestras áreas de fortaleza y hacer el mayor esfuerzo posible”, subraya la experta en vacunación, que no deja de ser consciente del gran avance conseguido. “De momento, tenemos vacunas nuevas más baratas y accesibles. Y tenemos el compromiso de entidades privadas y gobiernos para lograr que hagan llegar esas vacunas a los que es más difícil llegar”. 

“Yo soy optimista”, afirma el CEO de GAVI. “En los últimos 20 años, hemos reducido la mortalidad infantil más de un 50 %. Y si trabajamos todos juntos, podremos ir mucho más allá, cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el 2030, proveer de cobertura universal en atención médica y acabar previniendo el 100 % de las muertes infantiles”.

 

Retratos: Tomados por Lydia Metral en el Foro Global sobre Neumonía Infantil de Barcelona 2020