La neumonía infantil es una de las principales causas de mortalidad infantil en el mundo, con una muerte cada 39 segundos. La Fundación ”la Caixa”, consciente de esta problemática, ha llevado a cabo varias iniciativas para su prevención, detección y tratamiento.  Por una parte, desde el 2008, a través de su Alianza para la Vacunación Infantil y en colaboración con Gavi, the Vaccine Aliance, ha vacunado a casi cinco millones de niños, más de la mitad en Mozambique, uno de los países más azotados por esta enfermedad. Por otro lado, desde el 2015 ha impulsado el programa ARIDA, en colaboración con UNICEF, con el que ha mejorado el diagnóstico y el tratamiento de esta enfermedad de 1,5 millones de niños y niñas en Etiopía, Nepal, Bolivia, Mozambique, Zimbabue y Sierra Leona.

Y mientras todos los focos están puestos sobre la COVID-19 y sus devastadores efectos, la neumonía sigue castigando a la población. ¿La actual emergencia sanitaria nos debe obligar a postergar la lucha contra esa plaga, especialmente virulenta en el África subsahariana? En absoluto. Leith Greenslade, coordinadora de la coalición Every Breath Counts, de la cual forma parte la Fundación ”la Caixa”, nos explica que, si bien la pandemia ha relegado muchas de las prioridades sanitarias, el tratamiento contra el coronavirus también podría contribuir a erradicar la neumonía infantil en el 2030. 

¿Cuándo se creó Every Breath Counts y con qué objetivos?
Creamos la coalición Every Breath Counts en el 2017 porque vimos que, aunque había una tendencia a la baja en las cifras de niños fallecidos por neumonía, seguían muy lejos de alcanzar los objetivos marcados en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. La neumonía sigue siendo la primera o segunda causa de muerte infantil en muchos países, así que estaba claro que había que trabajar mejor y de forma diferente. La idea era unir las organizaciones más potentes (desde compañías hasta fundaciones privadas pasando por gobiernos, diferentes agencias de las Naciones Unidas, instituciones educativas, etc.) en una sola coalición porque sabemos que obtendremos mejores resultados trabajando juntos y de forma solidaria. 

 

Collage Leith Greenslade

 

Siendo un tratamiento preventivo tan barato, ¿cómo se explica que la neumonía sea la mayor causa de muerte infantil en el mundo?
Esa es la cuestión. El problema es que no centramos nuestros esfuerzos en luchar contra las principales causas de muerte infantil. Te daré un ejemplo algo polémico: la polio causa invalidez pero no provoca muertes infantiles y ya solo está presente en muy pocos países, pero sigue generando una enorme cantidad de gastos. La neumonía es mucho más letal, así que ahí es donde más se debería invertir.

El Foro Global sobre Neumonía Infantil iba a suponer un paso adelante muy importante para Every Breath Counts y su lucha contra la neumonía infantil, pero entonces apareció la COVID-19…
En efecto, a principios del 2020 tuvo lugar en CosmoCaixa Barcelona el primer Foro Global sobre Neumonía Infantil y estábamos muy contentos especialmente por el compromiso adquirido por el Gobierno de Nigeria (el país más afectado por la neumonía infantil) en esta lucha. Fueron 400 participantes de 60 países diferentes a lo largo de tres días, es decir, la mayor concentración de expertos sobre neumonía infantil jamás llevada a cabo. Fue un momento lleno de energía y esperanza. Pero luego llegó la COVID-19 y se convirtió en la prioridad, así que nuestro compromiso para volvernos a reunir en el 2021 quizás se deba hacer virtualmente. 

¿En qué medida ha afectado la pandemia del SARS-CoV-2 a la lucha contra la neumonía infantil?
Ha hecho que otros asuntos se hayan postergado. Además, la pandemia hace que muchos niños no vayan a vacunarse por temor a contagiarse y que haya menos recursos para asuntos básicos como la alimentación. Pero hay algunos aspectos positivos. Por una parte, el aire está menos contaminado debido al parón industrial, aunque sea algo temporal, y por otra, muchos de los diagnósticos y tratamientos contra la COVID-19 también son eficaces contra la neumonía: oxígeno de calidad, buenos cuidados y buena alimentación. Así que les decimos a los gobiernos que si tienen una buena respuesta contra esta enfermedad, también la están teniendo contra la neumonía. Es una oportunidad de resolver dos problemas al mismo tiempo.

Más allá de la necesidad de vacunas, la erradicación de la neumonía también pasa por mejorar las condiciones de vida, especialmente en cuanto a la contaminación del aire que causa la mitad de las muertes por neumonía, ¿cómo trabaja Every Breath Counts en este sentido?
Trabajamos tanto el tratamiento como la prevención y el diagnóstico. Un niño mal alimentado y que respira un aire contaminado se vuelve extremadamente vulnerable ante la neumonía. Vacunas, aire limpio y buena alimentación: con estos tres elementos ya logras reducir de forma significativa la cifra de muertes por neumonía infantil. 

¿Qué papel juegan en Every Breath Counts las instituciones privadas y cómo valoras particularmente el papel de la Fundación ”la Caixa”?
Every Breath Counts se creó como una alianza público-privada, por tanto las compañías privadas y las fundaciones relacionadas con esas compañías han jugado un papel fundamental desde el principio. Nos pareció fantástico que la Fundación ”la Caixa” se uniera a la coalición y hay que destacar su contribución a la vacunación infantil a través de su colaboración con GAVI. Nos encanta ver que gobiernos, Naciones Unidas, ONG y fundaciones pueden trabajar conjuntamente y es algo que fomentamos constantemente.  Ningún problema en el mundo puede solucionarse si no es basándose en la colaboración, porque cada uno de los agentes tiene una parte de la solución, todo el mundo tiene algo con lo que contribuir.

¿Cuáles son las perspectivas en el futuro? ¿Es factible acabar con la neumonía infantil para el 2030, como está previsto?
Este objetivo es totalmente factible y dentro de menos de una década todos los países deberán demostrar que su tasa de neumonía infantil se sitúa en un nivel muy bajo. Muchos países van por el buen camino para conseguirlo, pero otros no. Lo primero será dejar atrás la pandemia actual lo antes posible para que todos podamos volver a ponernos manos a la obra. Si soy optimista es porque gran parte de la tecnología desarrollada para la COVID-19 nos va a ayudar en la lucha contra la neumonía infantil. Saldremos de esta enfermedad nueva con mejor oxígeno y una mayor preocupación por el control de las infecciones.

 

Entrevista: Raúl M. Torres
Imágenes: Rafa F.