Este extraño 2020 no ha podido con el XII Concurso de Relatos escritos por personas mayores, organizado por la Fundación ”la Caixa” y Radio Nacional de España, en colaboración con La Vanguardia. A pesar de la pandemia, se ha batido el récord de participación y se han recibido casi 3.000 obras procedentes de toda España. El objetivo de esta iniciativa del Programa de Personas Mayores es impulsar su papel activo en nuestra sociedad, fomentando el hábito de la lectura, el uso de la imaginación y la actividad creativa. Los relatos presentados expresan las experiencias vividas, imaginadas y sentidas de los mayores, por lo que suponen un testimonio y reflejo de su conocimiento acumulado en años, y también de cómo observan nuestra historia, nuestro tiempo y su propia vida, sobre todo en una situación convulsa como el confinamiento derivado de la pandemia causada por el coronavirus. 

Y quién mejor que ellos mismos para contárnoslo: hablamos con los ganadores de esta edición, José Manuel Casado Vázquez, sevillano de 70 años, por su relato Cetáceos y Luis Gerardo Vacas Cabornero, de 61 años y de Valladolid, por su microrrelato Hoy he visto un ángel. Durante la conversación, nos transmiten el ánimo y la fuerza de voluntad para superar la adversidad y el desánimo, la importancia de mantener una rutina, la disciplina y las ganas de seguir aprendiendo. Porque nunca es tarde.

¿Desde cuándo escribís? ¿Viene de lejos o es algo reciente?
Gerardo: Se puede decir que es la primera vez que escribo un poquito en serio. Mi afición es dibujar todos los días. De hecho, estoy jubilado como profesor de dibujo.
José Manuel: En mi caso, aunque he escrito textos científicos por ser catedrático de Física, la verdad es que ahora, ya jubilado, es cuando me estoy dedicando a la ficción.

¿Sois de papel y boli, de máquina de escribir o de ordenador?
Gerardo: Dibujo y escribo siempre a mano. Disfruto con el hecho manual.
José Manuel: Yo suelo empezar tomando notas a mano, una idea, un comienzo, una frase…, pero a partir de ahí ya trabajo en el ordenador.

 

Collage de dos hombres mayores con un trofeo en las manos

 

Una vez que acabáis un texto, ¿lo mostráis o lo guardáis como algo íntimo?
Gerardo: Hasta que no me avisaron de que mi microrrelato estaba entre los finalistas, no lo enseñé a nadie. Entonces se lo di a leer a amigos aficionados a la escritura.
José Manuel: A mí me gusta mostrar lo que escribo, hasta tengo un blog en el que voy colgando mis cositas.

¿Qué escritores os gustan?
Gerardo: Yo soy muy visual. Por eso leo poesía, en ella con pocas palabras se pueden crear imágenes mentales. Los grandes poetas, desde Fray Luis de León hasta Claudio Rodríguez o León Felipe, convierten la palabra en imagen.
José Manuel: Desde siempre he sido un lector voraz y claro que tengo mis favoritos. El primero fue Borges, lo descubrí en la universidad. No obstante, luego llegaron los relatos de Cortázar y ya ha sido mi referencia siempre. Él y la poesía de Cavafis me entusiasman.

¿Habéis participado antes en otros concursos literarios?
Gerardo: Nunca. Pero he seguido este concurso de relatos para personas mayores desde su primera edición. Soy oyente fiel de RNE. Madrugo mucho y lo primero que hago es poner RNE. No muevo el dial de ahí. Y hubo un año que me dije: “cuando cumpla la edad, participaré en el concurso”. Y así ha sido.
José Manuel: Yo sí he participado antes en un concurso. Fue el año pasado y me seleccionaron como finalista en un concurso local de una librería de aquí, de Sevilla.

Vuestros relatos premiados, ¿los escribisteis ex profeso para el concurso o estaban guardados en un cajón?
Gerardo: El mío es fruto de la pandemia. Me “escapé” a comprar y volviendo a casa me di cuenta de que en la calle solo estábamos un guante de plástico y yo. Pensé “voy a escribirlo antes de que se me olvide”. Muy sencillo, lo vi, lo escribí y lo mandé.
José Manuel: En realidad, comencé una novela justo después de jubilarme. De eso hace unos años. Y de aquel borrador guardado en un cajón, he sacado los dos personajes para el relato premiado.

¿Os ha ayudado la escritura en estos meses?
Gerardo: Durante el confinamiento ya no sabía qué hacer. Leer, dibujar y hasta escribir. Así he empezado y ahora hasta estoy abrumado con el premio.
José Manuel: Para mí escribir ante todo es placentero. Pero, además, en estos meses ha sido una escapatoria mental; por momentos, una terapia.

El premio os da la ocasión de formar parte del jurado en la próxima edición. ¿Cómo os imagináis leyendo los relatos de otras personas mayores?
Gerardo: Estaré encantado y sin duda será muy interesante. Pero, paradójicamente, ahora que me he jubilado y me he librado de corregir exámenes, me premian con revisar el trabajo de otros. Pero lo haré con mucho gusto y seguro que aprendo muchísimo.
José Manuel: Yo también he sufrido el suplicio de corregir miles de exámenes, ja, ja, ja. Pero en fin, esto será diferente. Estar en el jurado supondrá estar al otro lado, leer a otros autores y aprender. Tengo ganas, aunque también me asusta. ¡Serán miles!

¿Escribís algo ahora?
Gerardo: Esto del premio me ha animado. Llevo unas semanas madurando la idea. Y también estoy sorprendido, porque después de toda la vida dibujando, a ver si ahora me da por escribir.
José Manuel: A mí también el premio me ha dado un empujón tremendo. Y he retomado la novela que he comentado antes. Además de eso, he comenzado un taller de novela para ver otros puntos de vista y seguir aprendiendo. ¡Nunca es tarde!

Texto: Armando Cerra