Confianza, determinación y optimismo. Pero, sobre todo, amor por la vida. Esta es la receta de Jaime Alguersuari para conseguir lo que nos propongamos en la vida. De hecho, hubo un momento en su trayectoria en que tuvo que utilizarla, añadiéndole una pizca de coraje: cuando decidió dejar a un lado la Fórmula 1, a la que también se había dedicado su padre, y centrarse en lo que verdaderamente le hacía brillar los ojos: la música. De hecho, su historia nos recuerda que muchos de los casos de éxito que han inspirado a la humanidad comparten los orígenes más humildes, y el hilo invisible que los une a todos está hecho con esa receta. Y es, también, la que intenta inculcar el programa CaixaProinfancia, que trabaja incansable para que un entorno de pobreza jamás prive a niños y niñas de la felicidad que merecen.

¿Cómo podemos ser lo suficientemente valientes como para dedicarnos a lo que de verdad nos gusta?
Lo primero para dar el paso y avanzar en un sentido humano y profesional es la autoconfianza y el amor propio. Somos incapaces de mover ficha si no tenemos confianza en nosotros mismos. La valentía es una consecuencia de la autoconfianza. El no saber si lo podré hacer, pero que tengo el derecho de darme la oportunidad de intentarlo.

¿Cómo descubriste lo que de verdad querías ser de mayor?
Reconocer lo que quieres ser de mayor es mucho más sencillo de lo que parece. ¿Qué es lo que te hace ser feliz? ¿Qué es lo que te hace brillar los ojos? Me puse un casco un día porque tenía buenas sensaciones, y porque era competitivo, me gustaba ganar. En la música me pasa lo mismo, me encanta y llegó un momento en mi vida en que eso me hacía brillar más los ojos que seguir dando vueltas a un circuito con un coche. Hace cinco años algo dentro de mí me dijo: wow, estamos aquí para dejar marca, dejar un sello propio y decidí empezar una carrera musical. Me di cuenta de lo mucho que podía aportar en este sector. La vida son capítulos, se cierra uno y se abre otro, y lo importante es emocionarte y, sobretodo, dar el 120 % de ti en todo lo que hagas.

 

 

¿Fue fácil cambiar de oficio? ¿Qué fue lo más gratificante y lo más difícil?
Cambiar de oficio no es fácil. En mi último año en la Fórmula E, cuando me iba a dormir sentía que no estaba haciendo lo que realmente quería. Me levantaba por la mañana y no me brillaban los ojos. Me pregunté: ¿Quién soy? ¿Mi misión en la vida es estar aquí simplemente por dinero? Como ser campeón del mundo de F1 no era posible me pregunté, con mucha honestidad, cómo podía entregarme en cuerpo y alma a algo en lo que sabía que tenía algo de talento y en lo que creía que tenía futuro: la música. No me lo pensé dos veces, pero fue difícil porque mi familia y amigos no lo entendieron. Estamos sometidos a un sistema de críticas y juicios; la gente te va diciendo lo que ellos creen que tienes que hacer, pero lo importante es lo que creas tú. He cometido errores, pero no cambio ni uno, han sido míos y he aprendido de ellos. El highlight sería: pide consejo, pero equivócate con tus decisiones, no con las de los demás.

De hecho, CaixaProinfancia trabaja precisamente para que los niños y niñas con familias en situación de vulnerabilidad tengan las mismas oportunidades para hacer lo que realmente quieran, sin que interfiera su situación familiar. ¿Qué te parece?
Es una labor fantástica y muy necesaria en días como los que estamos viviendo. Sobretodo porque da la posibilidad a los niños de hacer cosas que no podrían hacer de otra forma. Les da una ilusión y eso es lo más importante, sobretodo a esa edad, en que todavía estamos viendo hacia dónde queremos tirar en la vida.

De hecho, desarrolla el programa Tienes Talento, una iniciativa educativa que quiere identificar y potenciar el talento y las capacidades de niños y niñas de entre 6 y 12 años…
Yo a esto lo llamo educación inteligente. Localizar una habilidad, una actitud esencial entre los 6 y 12 años es importantísimo porque después puedes trabajarlo y ayudarles a desarrollar confianza en sus capacidades. Y eso les va ayudar a hacer lo que se propongan, no solo en esa actividad, sino también en su entorno, día a día. Programas así ayudan, facilitan y acortan el proceso de maduración.

¿Cuál es la importancia de tener buenos mentores?
Tener referencias y mentores es muy importante, pero no hay que confundir. Los ideales no son ideales. Nadie es perfecto, ni Steve Jobs ni ElonMusk. No son extraterrestres. Lo importante es entender que si ellos han hecho grandes cosas y han tenido éxito, nosotros también tenemos esa posibilidad. Unos han nacido en Silicon Valley, otros en Barcelona y otros en Cáceres, pero lo que nos hace distintos es nuestro corazón, nuestras manos y nuestras ideas. La voluntad, el sacrificio, la determinación y las ganas de hacer cosas en el mundo es lo que marca la diferencia. Con lo cual, sí a tener modelos y sí a fijarse en ciertos ejemplos, pero no a las comparaciones. Sobretodo saber que todo el mundo ha cometido errores y que forman parte del plan, de la estrategia y, por supuesto, de los éxitos.

¿Cómo podemos potenciar la autoestima y confianza de nuestros niños y niñas para que puedan ser lo que quieran en la vida? ¿Qué les dirías?
Se puede resumir en una palabra: amor. El amor no es solamente querer a alguien, es la actitud constante de optimismo, de querer hacer las cosas. Una sonrisa es amor. Si podemos transmitir esta energía a la gente joven y a la vida, que no cuesta dinero y es muy fácil, podremos cambiar el mundo.

 

Entrevista: Laura Calçada
Fotografía: Laia Sabaté