La Unidad de Investigación en Terapia Molecular del Cáncer (UITM) – ”la Caixa”  cumple 10 años poniendo en práctica nuevas terapias en sus instalaciones del Instituto de Oncología del Hospital de la Vall d’Hebron. Coincidiendo con el Día Internacional del Cáncer, hemos hablado con la doctora Elena Garralda, que dirige esta unidad pionera en terapias personalizadas y que ya es una referencia mundial en la lucha contra el cáncer.

¿Cómo y cuándo se creó la Unidad de Investigación en Terapia Molecular del Cáncer?
La UITM nació en el 2010 con la voluntad de crear una unidad donde se pudieran personalizar los tratamientos más adecuados para los pacientes oncológicos. También se trataba de crear una unidad que participara en proyectos de investigación traslacional aprovechando nuestra cercanía con los laboratorios de investigación. Así pudimos dar un paso más para ver cuáles eran las mejores terapias, qué mecanismos de resistencia había por parte de los tumores y cómo los podíamos vencer.

¿Qué tipos de cáncer se tratan en esta unidad?
Es una unidad de ensayos en fase 1 o fase temprana: hacemos ensayos clínicos de fármacos que todavía no han sido aprobados y que van a ser probados por primera vez en humanos. Tratamos todo tipo de cánceres. Lo que nos distingue es el tipo de fármacos que utilizamos y, además, que participamos en el diseño de los estudios y en el tratamiento de los pacientes dentro del ensayo clínico.

¿Cuáles han sido vuestros mayores logros en estos 10 años?
Nuestro mayor logro es haber participado en la elaboración de unos 22 fármacos que hoy ya están aprobados, algunos de los cuales, además, son eficaces para distintas patologías y que están teniendo un impacto en la vida de los pacientes. La mayoría eran terapias dirigidas en las que nosotros teníamos que encontrar un biomarcador dentro del tumor que respondiera a ese tipo de tratamiento, pero también fomentar el desarrollo de la inmunoterapia. Ya hay miles de pacientes que se están tratando con estos fármacos, y su impacto está siendo brutal. De hecho, es la primera vez que pacientes con tumores metastásicos están sobreviviendo más de 10 años.

 

Elena Garralda nos habla sobre la investigación del cáncer

 

¿Cuántos pacientes han sido tratados en esta unidad?
El número de pacientes ha ido creciendo. Empezamos con unos 30 y ahora estamos tratando más de 450 al año. Nos hemos convertido en un centro de referencia, y ahora mismo más de la mitad de los pacientes vienen de fuera de Cataluña e incluso de fuera de España.

¿Qué importancia tienen los ensayos clínicos?
Los ensayos clínicos oncológicos tienen un papel fundamental para los pacientes, porque les permiten acceder a terapias novedosas y a nuevos fármacos. A los voluntarios les digo que los ensayos clínicos son “ventanas de oportunidad” para recibir estos tratamientos. Y a nosotros los ensayos clínicos nos permiten validar de manera científica la mejor opción y que estos tratamientos se aprueben sabiendo fehacientemente que estamos beneficiando al paciente.

¿Cuál es el proceso en el desarrollo de un fármaco?
Es un proceso muy largo, con una parte preclínica y una clínica. La primera consiste en identificar un fármaco que potencialmente pueda ser útil en el laboratorio. Tras las pruebas iniciales en animales, empezamos el desarrollo clínico, que se divide en tres frases. Primero vemos si el fármaco es seguro, cuál es la dosis más adecuada y su eficacia preliminar. En la segunda fase obtenemos más datos sobre la eficacia continuada del fármaco. Y la tercera fase consiste ya en hacer ensayos clínicos en los que se compara ese tratamiento con un ensayo estándar antes de su aprobación. Durante la última década se ha vivido una revolución en la forma en que se desarrollan los fármacos, ya que, con la introducción de los biomarcadores y de nuevos diseños clínicos, se han acortado mucho los tiempos. Antes podían pasar 20 años entre la elaboración de un fármaco y su aprobación, y ahora ese tiempo puede reducirse a entre 3 y 5 años en algunos casos.

¿Qué papel juega ”la Caixa” en la UITM?
La UITM nació con ”la Caixa”, y su ayuda continuada es vital para las funciones que desarrollamos. Nos permite contar con gente especialmente formada para los ensayos clínicos. Y nos permite también hacer un análisis molecular del tumor para personalizar el tratamiento a los pacientes, cosa que, en muchos casos, la Seguridad Social todavía no cubre.

¿Cuáles son las ambiciones de la UITM – ”la Caixa” para la próxima década?
Seguir contribuyendo al desarrollo de fármacos complejos, cada vez más eficaces y que lleguen lo antes posible a los pacientes. Nuestras actuales líneas de investigación se centran en los ensayos en inmunoterapia, las terapias dirigidas a nuevas líneas de señalización, que son la constatación de la promesa de la medicina personalizada; y las nuevas líneas de administración intratumoral de fármacos complejos a través de una inyección directamente en el tumor. En los próximos años también vamos a ver avances relacionados con la epigenética, la terapia con inmunoconjugados, la inteligencia artificial y la digitalización en los ensayos clínicos, así como los que van a surgir de la terapia celular en la inmunoterapia. Todos ellos son campos en los que nuestra unidad trabaja directamente de manera activa con los equipos del Instituto de Oncología de la Vall d’Hebrón (VHIO). Personalmente, mi deseo sería que esta unidad siga siendo referencia en España y el resto del mundo, y seguir participando en fármacos que están cambiando la vida de los pacientes.

 

Ilustración: Marc Pallarés