La fotógrafa Mònica Figueras acudió a los Encuentros CaixaEscena para jóvenes para retratar la realidad de estos chicos y chicas desde un punto de vista íntimo, real, mostrando la belleza de lo más cotidiano. “Mientras la periodista entrevistaba a las profesoras y a otros niños, empecé a jugar con aquel niño con la cortina que representaba el telón. Él me hacía teatro, interpretaba diferentes personajes, y yo le iba retratando. Sentía que era él mismo, haciendo lo que más le apetecía, feliz con su vestido blanco de cortina”, cuenta la fotógrafa. “Yo de pequeña era muy tímida y me sentí muy identificada con aquellos niños. Uno de ellos me contó que gracias a estas clases de teatro había podido por fin soltarse, cuando antes era la persona más vergonzosa del colegio; y pensé que ojalá hubiera tenido yo esta bonita oportunidad cuando tenía su edad”.