Reflexionando sobre si el Día Internacional de las Personas con Discapacidad debería llamarse, en su lugar, Día de la Supercapacidad o Día de las Posibilidades, el ilustrador Dalmaus acabó pensando en una imagen muy sencilla: un profesor en silla de ruedas enseñando la potencia del verbo poder. “Un ejemplo en sí mismo”, dice. Dalmaus cuenta que tiene un amigo que nació con espina bífida: “Es pura energía y optimismo. Se mueve en silla de ruedas, pero eso no le impide conducir, tener su propio despacho de abogados, navegar, ir casi cada día al gimnasio y salir de conciertos. Incluso ha abierto una cuenta de Instagram (@enjoy_on_wheels) para animar a gente como él a no quedarse en casa, y a trabajar y vivir al máximo. Demuestra cada día que puedes tener una discapacidad funcional y, aun así, ser capaz de todo”. El mensaje final de esta viñeta es que todos podemos trabajar, de una manera u otra, pero podemos. Solo se necesita voluntad: tanto de las personas con capacidades diferentes como, sobre todo, de las empresas. “Si todos los empresarios fueran capaces de valorar el talento, la experiencia o el conocimiento más allá de problemas físicos o psíquicos –dice el ilustrador– todo el mundo podría tener un puesto de trabajo digno. Porque el verbo poder nos atañe a todos”.