“En una entrevista, el doctor en Filosofía José Carlos Ruiz decía que se repiten muchas tonterías sobre salir de tu zona de confort para conquistar lo extraordinario, cuando lo ordinario es precisamente lo que deberíamos cultivar y apreciar. Y en lo que se desprende de esta reflexión está inspirada esta viñeta”, cuenta el ilustrador Dalmaus. “A menudo buscamos la felicidad muy lejos cuando, en realidad, está en nosotros mismos: en cómo construimos nuestra vida y nuestras relaciones. Casi cada verano, por ejemplo, viajo, con amigos, familia o mi pareja. A menudo, muy lejos. Y aunque nunca lo expresamos así, en realidad hacemos estos viajes porque pensamos que nos hacen más felices. Pues bien, si me pongo a pensar en momentos felices de esos viajes, todo son recuerdos que podría vivir en mi ciudad: una conversación profunda, una risa descontrolada, un juego de mesa, un baile en un bar cualquiera… O llevas la felicidad contigo en la mochila o difícilmente la encontrarás siguiendo un mapa del tesoro. No podemos depender de un viaje, un ascenso o un golpe de suerte para ser felices. La felicidad está en cada uno de nosotros y en nuestra manera de vivir el día a día.”