Hace poco más de un año, el ilustrador Dalmaus tuvo la suerte de ser tío por primera vez. “Y tuve también la suerte de poder vivir muy de cerca los nueves meses de embarazo de mi hermana. Fueron nueve meses de absoluta dedicación hacia su futuro hijo. Me fascinó ver hasta qué punto se cuidaba para cuidarle, cómo le hablaba, cómo escuchaba música con él, cómo le acariciaba. Me pareció un curso intensivo de amor.” Aunque el curso no termina ahí. “Vamos creciendo y seguimos aprendiendo a amar de mucha otra gente, pero las madres siguen siempre a nuestro lado, dándonos pequeñas lecciones cada día”. Nacemos impulsados por su amor y, gracias a él, aprendemos también a amar. Para cuidarlas a todas ellas, sobre todo a las que se encuentran en situaciones más vulnerables, y ayudarlas a crear un vínculo sano con sus hijos durante sus primeros meses de vida, están los talleres materno-infantiles del programa CaixaProinfancia. Allí las madres aprenden a cuidarse y a quererse a sí mismas para poder, después, enseñar lo más importante que podemos aprender. Hoy, en el Día de la Madre, queremos recordar que ellas son el motor del amor en nuestra sociedad.