“Uno de mis mejores amigos tiene un huerto que da frutas y verduras espectaculares”, dice el ilustrador Óscar Alonso. “Aunque a veces la vida en la ciudad nos empuja a pensar que lo que consumimos crece de forma espontánea, las visitas a la huerta de mi amigo me han enseñado que no es así. De hecho, su explicación del proceso de siembra, cuidado y recolección puede trasladarse a cualquier gran idea o comportamiento que queramos desarrollar como personas. Para recoger, primero hay que sembrar. Si me lo aplico a mí mismo como persona, es a base de leer, ver películas, escuchar canciones o hablar con mi familia que hoy soy lo que soy. La justicia de todo lo que nos rodea, la ayuda a la gente más desfavorecida, a la gente olvidada, solo es posible si va apareciendo como tema, desde pequeños, en alguno de esos lugares donde aprendemos. Tenemos que hacerlo visible para que de mayores sepamos valorarlo”. Por eso es tan importante educar a nuestros hijos en valores desde el principio. “Tenemos que abonar el terreno para que el futuro sea fértil y, entre todos, podamos modelar un mundo más justo.” CaixaProinfancia, junto a más de 400 entidades sociales, trabaja para que más de 62.000 niños y niñas en situación de vulnerabilidad tengan acceso a una educación inclusiva y de calidad.