El corazón es lo que nos permite andar. Lo que nos permite respirar. Y lo que nos permite sentir. En el mundo cada año 17,5 millones de personas mueren por no tener un corazón sano. Por suerte, hay personas investigando y entidades, como la Obra Social ”la Caixa” con su primera Convocatoria de Investigación en Salud, que las apoyan. Y, por suerte, nosotros también podemos hacer algo: dejar de fumar, comer sano, ir a ese gimnasio que hace meses que pagamos… En definitiva: cuidarnos. Cuidar de nuestro cuerpo. Aunque para cuidar del cuerpo, antes uno tiene que tener la mente despejada. Ya lo decían los clásicos: Mens sana in corpore sano. Y el ilustrador Miguel Gallardo lo corrobora. “Convivir con una persona con autismo como mi hija María hace que vea las cosas desde un punto de vista diferente. He aprendido, por ejemplo, que para resolver situaciones conflictivas tienes que estar tranquilo y en paz contigo mismo. El corazón te ayuda a poner las emociones en su sitio, pero —como la música, que no es nada sin emoción— el corazón también necesita a la cabeza para marcar el ritmo y la melodía perfecta”, cuenta Gallardo. Así que sal a correr, ahuyenta los espíritus del tabaco y come verde pero, a la vez, intenta vivir fiel a tus principios. Relajarte. Sonreír. Tu corazón te lo agradecerá. Y las personas de tu alrededor, también.