Diversidad. Variedad. Novedad. Complejidad. La diversidad es una palabra con muchos matices. La diversidad es riqueza. Sí, total. Pero esa diversidad siempre debe estar en tensión con su antagonista, la igualdad, la unión. Hay que hacer pandilla. Ser amigos. “Continuamente en nuestras ciudades se celebran manifestaciones y casi siempre están formadas por personas muy iguales entre sí”, dice Dalmaus, nuestro ilustrador. “Son grupos sociales o culturales que luchan por sus propios intereses. Y eso está muy bien. ¿Pero no sería maravilloso que esos grupos se mezclaran más a menudo para manifestarse por causas más inclusivas? Por los derechos humanos, por ejemplo. O por la igualdad entre diferentes”. ¡Cuánta razón tiene! Dalmaus nos recuerda una tira cómica de Liniers que habla de la diferencia: “Está protagonizada por Enriqueta, una niña muy lista, que reflexiona a menudo en voz alta con su gato Fellini. En esa tira, los dos están andando por un prado verde y Enriqueta le dice al gato: ‘Me gustaría que mis amigos fueran bien diferentes a mí. Algunas personas solo quieren estar con gente que es igual: misma educación, misma religión, mismo trabajo, mismo todo.’. Y entonces, lanza dos preguntas retóricas: ‘¿Qué cosas vas a aprender de alguien igual que vos?’ ‘¿Qué sorpresas hay?’”. El gran mensaje para un día como hoy es que hay que respetar y valorar la diferencia. Porque, al fin y al cabo, es lo que más nos une.